Caparrós guillotina a Sergio y Coloccini
De Guzman y Juan Rodríguez tomarán el mando de la revolución


En tiempos de guerra, medidas extremas. Eso es lo que debe pensar Joaquín Caparrós tras siete partidos sin ganar y una crisis galopante de juego. Después del desastre de Mestalla (4-0), el técnico dijo que sabía donde estaban los males, pero que se lo callaba. Hoy les pondrá nombre: Sergio y Coloccini. Dos de los pocos veteranos que tenían sitio en este Babydepor perderán hoy su cabeza en esta nueva revolución. La guillotina les llevará al banquillo y serán De Guzman, que no ha disputado un solo minuto en Liga, y Juan Rodríguez los encargados de tomar el bastón de mando en la media.
El míster dice que el choque de hoy no es una final. Quizás no, pero sumar un octavo partido sin ganar visitando el miércoles Sevilla puede hacer que al Deportivo pase una Navidad muy fría. Claro que la botella se puede mirar medio llena, y si no que le pregunten al Athletic, situado seis puntos por debajo. Sin duda, no se consuela quien no quiere.
El conjunto vasco, que ha cogido aire con la llegada de Mané, viene a Riazor pleno de confianza tras el 4-2 que le endosó al Recre en San Mamés. Además, Riazor le trae buenos recuerdos. La pasada temporada ganó aquí y esos tres puntos valieron la salvación.
Claro que el Deportivo también tiene motivos para la esperanza. Si hay un equipo que se le dé bien a los blanquiazules, ése es el Athletic. Los rojiblancos son el conjunto de Primera al que le han hecho más goles (99) y eso tiene que animar a un Deportivo al que le cuesta un mundo ver puerta. Para ello Caparrós apostará hoy por Arizmendi como nueve y situará a Riki en la banda izquierda. El madrileño tiene todas las papeletas para endosarle el gol cien a los de Mané. La temporada pasada sólo marcó dos tantos en Liga, y ambos se los llevó el Athletic. Enfrente tendrá a un renacido Urzaiz, que la semana pasada marcó dos goles, uno de ellos espectacular. Juventud contra experiencia, pero ambos unidos por la ambición.
Noticias relacionadas
Talismán.
Las buenas vibraciones con el rival no se terminan ahí. Caparrós vivió con el Sevilla una crisis exactamente igual. Después de siete partidos sin ganar el Athletic visitó el Sánchez Pizjuán y el Sevilla venció 1-0. Estoy seguro que el míster, y toda la afición, firmarían sin titubear ese mismo resultado esta noche. Si es así, nadie se acordará demasiado de los guillotinados, pero si no... Los resultados, como siempre, son los que mandan.



