Liberan a la hija de Acuña tras un secuestro exprés
La recién nacida, que tiene 45 días, "está sana y a salvo"

Toro Acuña se ha llevado el susto de su vida. Un desconocido entró en su domicilio, maniató a su esposa y secuestró durante dos horas a Kyara, su hija nacida hace apenas 45 días. Los hechos sucedieron en la madrugada del martes al miércoles, en el barrio residencial de Mburicaó, en Asunción (Paraguay), donde vive el ex jugador del Deportivo. La recién nacida fue abandonada en la acera poco después del rapto, en torno a las cinco de la madrugada, donde fue encontrada por la familia Vaesken, unos vecinos de Toro Acuña.
"Se nos ha abierto el cielo ahora que la volvemos a tener. Llegué a temer lo peor, pero lo único importante es que felizmente está sana y a salvo", relataba el jugador a la prensa paraguaya algunos minutos después de recuperar a su hija. Todo apunta a un nuevo caso de secuestro express, como se conoce en Sudamérica a ese tipo de raptos de rápido desenlace.
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El secuestrador, armado con un cuchillo, anunció que iba a pedir 100.000 dólares como rescate (que no se llegó a pagar) y se llevó además un teléfono móvil y algún dinero en metálico. Deborah Torres, la esposa de Toro Acuña, dormía con la recién nacida, mientras Toro Acuña estaba en otra habitación con otro de sus hijos. "Mi mujer estaba atada y vino arrastrándose a buscarme. Cuando me dijo que se habían llevado a la nena, empezó la desesperación", explicó el jugador.
"Ninguna deuda". El desconocido dio a entender la existencia de una deuda del jugador, algo desmentido por Toro Acuña: "No hay sido una venganza por ese motivo, porque no le debo dinero a nadie". El ex jugador del Deportivo añadió que medita abandonar Paraguay: "Ahora uno piensa en todo, hasta en salir del país, porque aquí no hay seguridad".



