Lafuente no volverá a jugar hasta enero
El percance en el ojo abre a Aranzubia la puerta de la titularidad

El Athletic despedirá el año con Dani Aranzubia en la portería. El de Fuenmayor, titular circunstancial por la lesión en el ojo que se produjo Iñaki Lafuente el pasado viernes, sabe desde ayer que Mané le mantendrá en el puesto los dos próximos partidos (Deportivo y Zaragoza) porque Lafuente no está en condiciones ni de entrenar a causa de la "hemorragia intraocular" que le produjo en el ojo izquierdo un inocente balonazo.
Mientras que Aranzubia conoció al mediodía que Lafuente seguirá al menos una semana más de baja; el hasta el domingo titular se enteró la tarde del lunes que el percance del ojo es más grave de lo que pensaba. El de Retuerto, que todavía continua con la visión borrosa, confiaba en regresar pronto a los entrenamientos. Y si no era para ponerse bajo la portería, algo que creía podría hacer de inmediato, sí para tener una rutina habitual de ejercicios sobre el verde.
Nada más lejos de las apreciaciones del oftalmólogo, que considera prematuro volver a un campo de fútbol en esas condiciones. Y aunque es cierto que la mejoría es evidente (no existen dolores de cabeza ni dificultades ostensibles para una buena visión) el especialista le ha pedido calma en la puesta a punto. El ojo es un órgano muy delicado y las ganas de jugar podrían derivar en un daño de mayor trascendencia. Lafuente tiene visita con el médico el próximo lunes pero es consciente de que aunque le firme el alta no tendrá opciones de jugar ante el Zaragoza en San Mamés.
Terreno perdido.
Los tres partidos de baja dejan a Lafuente en una difícil situación porque el relevo se produce en un momento clave de la campaña ya que coincide con el cambio de entrenador. Mané apostó por Lafuente frente al Real Madrid y ahora tiene que entregarse a Aranzubia.
Es el segundo cambio en la portería de esta temporada. Sarriugarte arrancó con Aranzubia como titular y tres jornadas después sacó al riojano del equipo para dar su confianza a Lafuente. Ahora, con éste fuera de concurso, Aranzubia dispondrá de la segunda oportunidad de la temporada. El ganador del pulso se conocerá en enero.
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Una lucha de siete años
Lafuente y Aranzubia están acostumbrados a los relevos a lo largo de una temporada. Los dos comparten vestuario desde hace siete campañas y en este tiempo ninguno ha estado por encima del otro. Lafuente, el último titular, ya jugaba en el equipo cuando llegó Aranzubia, que fue su suplente en la temporada 2000-01. A partir de ahí la lucha por un puesto ha sido una constante: los dos han vivido periodos de gloria en el campo y tiempo de silencio en el banquillo. El equilibrio es máximo hasta en el número de encuentros que se han repartido los porteros. Aranzubia manda con 127 partidos por los 113 de Lafuente.



