El agente de Juande es nieto de Antonio Calderón
El doctor Antonio Calderón, sevillista por los cuatro costados, fue gerente del Madrid durante 25 años. Vivió para el fútbol y su familia heredó su pasión por este mundo. Su hijo fue directivo con Ramón Mendoza y su nieto, Álvaro Torres, es hoy el representante del técnico del Sevilla.

La saga continúa. Álvaro Torres, nieto del histórico gerente de Bernabéu, mantiene viva la pasión por el fútbol que Don Antonio Calderón exprimió durante su vida. Médico y sevillista hasta la médula, Calderón fue la la mano derecha de Ramón Sánchez-Pizjuán y de... Santiago Bernabéu. El presidente madridista se fijó en él y lo fichó por cinco años. Acabó llevando la gerencia del club de Concha Espina durante 25 años.
Antonio Calderón, compañero de promoción de médicos tan históricos como Luis Yáñez-Barnuevo, fue quien apostó como entrenador por por Miguel Muñoz. M. M. acabaría hecho una leyenda del Madrid. Mucho tiempo después, el nieto de Calderón impulsaría el fichaje de Juande por el Sevilla. Curioso cruce de caminos. Álvaro Torres recuerda a su abuelo con adoración: "Era un genio. Fue todo en el Madrid. Por él pasaron los fichajes de Pirri, Juanito, Amancio, Gento o Camacho. Siempre pasaba las Navidades en Madrid con él y me llevaba de la mano a la vieja Ciudad Deportiva".
Calderón navegaba entre su familia y el club con gran sigilo: "Nada contaba a la familia de los fichajes. Una mañana vimos en la prensa el último fichaje del Madrid. Le preguntamos a mi abuelo cómo lo había hecho si no había salido de casa el día anterior. Nos dijo que fue cuando se perdió una hora para desayunar".
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Viajó a Madrid con el corazón sevillista, pero los años hicieron que parte de él se convirtiera en merengue: "Tenía pasión por el Madrid y su trabajo. Estaba pendiente de todo, hasta de las operaciones de los jugadores. Como médico, se colaba en el quirófano para supervisar todo. Amaba tanto al Madrid que se negó a redactar sus memorias y secretos. Le ofrecieron mucho dinero y se negó. Decía que sólo lo haría si Doña María, la viuda de Bernabéu, necesitaba algo alguna vez". Su otra pasión era Sevilla: "Como secretario técnico, siempre veía al Sevilla y al Betis en Feria y Semana Santa. Ahí coincidía con Luis Cuervas y el padre de Del Nido".
"Tenía predilección por Juanito Maravilla y recuerdo que sufrió mucho con el secuestro de Di Stéfano", recuerda el agente de Juande Ramos, quien explica la dualidad del abuelo: "Si el Sevilla o el Madrid perdían, se enfadaba mucho. Siempre le oí hablar maravillas de aquella delantera famosa de los Stukas".



