"Sólo nos queda una foto del Partido de la Muerte"
En el primer año de la ocupación de Kiev por los nazis, entre 1941 y 1942, un equipo de prisioneros de Ucrania se mostró invencible ante los invasores. Esas victorias les costaron la vida a cinco de los componentes de esa mítica formación.


El viejo doctor, Valery Andreievich Starkov, se emociona en su reducto: aquí dentro hay calefacción, pero afuera, el Estadio del Dínamo de Kiev es una trinchera glacial: hablamos del verdadero Lobanovsky Stadium (16.000 espectadores) donde el Dínamo juega como local sus partidos de la Liga de Ucrania. ¿Qué es lo que emociona al viejo doctor Valery Andreievich Starkov, director del Museo del Dinamo de Kiev?
"No puedo creer que unos periodistas de España vengan aquí preguntando por nuestros camaradas, por nuestros héroes", dice Starkov. En las escalinatas del Museo del Dinamo, custodiado por la seguridad blindada de la "Okhrana", la policía propia del club, un Monumento, una estela con el aire épico de la Unión Soviética posterior a la Gran Guerra Patriótica, saluda y recuerda a aquellos héroes de que habla Starkov: los jugadores del START, los indomables prisioneros de guerra del Ejército Rojo a los que nadie pudo derrotar durante una decena de históricos partidos, entre 1941 y 1942.
Venganza.
"El último, el décimo, el 16-8-1942, contra un equipo combinado de las fuerzas nazis de ocupación, aunque con mayoría de la Luftwaffe, fue el llamado 'Partido de la Muerte'. Los alemanes disolvieron el equipo y la GESTAPO y las SS que guardaban los campos de concentración intentaron exterminarlos sistemáticamente. Mataron hasta a cinco de nuestros héroes, entre torturas y fusilamientos, y dejaron heridos gravemente al menos a otros cuatro", recuerda Starkov, que conserva con absoluta veneración todos los recuerdos del START. Pero hay un recuerdo, una fotografía, que, para Starkov, vale más que todas las joyas del Kremlin. Perdón, hay 14 recuerdos: la lista de héroes de cuyas hazañas sólo nos queda una última foto. "De la rosa sólo nos queda el nombre"
La plantilla. Los 14 héroes. De memoria: "Trusevich, Klimenko, Sviridovsky, Sukharev, Balakin, Gundarev, Goncharenko, Chernega, Komarov, Korotkikh, Putistin, Melnik, Timofeev, Tyntchev". Ellos, jugadores escogidos del Dinamo y del Lokomotiv de Kiev, cayeron prisioneros tras la invasión nazi de 1941: en plena "Blitzkrieg", la Guerra Relámpago de la Wehrmacht. En el verano de 1941, casi un millón de soldados del Ejército Rojo cayeron prisioneros en las grandes batallas de embolsamiento cercanas a Kiev. Fue la mayor victoria de las tropas alemanas en los primeros meses de la invasión de la URSS.
Y algunos prisioneros, los más grandes futbolistas de Ucrania, plantaron cara a los invasores en esa decena de partidos en los que llegaron a ganar a selecciones nacionales de países en la órbita del III Reich, como Hungría y Rumania. Los partidos se disputaban en el entonces llamado Zenit Stadion, que hoy se conserva como remozado, a 20 minutos del centro urbano de Kiev, y rebautizado con el nombre del equipo mitológico: START Stadion.
El recuerdo.
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Tras el último partido, la última victoria, la GESTAPO y las SS decidieron sentenciar al START, que se había convertido en una de las grandes banderas de la resistencia en Ucrania. De aquel "Partido de la Muerte", el 16-8-1942, permanece esa fotografía de la que el Dr. Starkov no se desprenderá jamás: "Es la única imagen que nos llegó de aquel día. Además, la tomó Timofeev", musita Starkov. Musita no: venera. Lo que se ve en la fotografía, por encima de cualquier otra cosa es un aire de confraternización: como si los alemanes, derrotados y sabiéndose inferiores, felicitaran a los ases de Ucrania: "Miren, Balakin, Charnega se les ve orgullosos. Toda Ucrania estaba con ellos. Los nazis más criminales, la GESTAPO y las SS, no podían tolerar eso", señala Starkov.
Al fin, Valery Andreievich Starkov se deja fotografiar junto al Monumento que recuerda a los héroes del START, "los deportistas que con su lucha y su honor contribuyeron a la liberación de nuestra patria y a la derrota de los invasores alemanes", puede leerse en la estela memorial. Allí, muy cerca de la estatua del Coronel Lobanovsky, queda otra estatua viviente: no es Valery Andreievich Starkov, sino esa fotografía de los héroes de Ucrania saludados por los alemanes derrotados. De los héroes, como de la rosa, sólo nos quedan los nombres...



