Una mañana diferente: del fútbol al fútbol sala
La lluvia impidió al Nàstic entrenarse con normalidad

Mañana de perros en Tarragona. Gris. Fría. Triste. Pero la vida sigue y el Nàstic debía entrenarse. Paco Flores planificó su sesión en Camp Clar. Como siempre. Al rato de mojarse y pasar frío, el entrenador grana dijo: "Al pabellón, así no hay quien se entrene". Dicho y hecho.
La plantilla cambió por un día los duros ejercicios de Edu Pons y Xavi Bartolo por algo más agradable: un partidillo de fútbol siete. De hecho, fueron varios, pues Flores dividió a sus hombres en tres grupos: el azul, el blanco y el negro.
Mismos conocidos, mismo balón, pero diferente escenario. Más pequeño, con parqué y las porterías eran bastante más chicas. Cualquiera de los tres porteros del Nàstic (Bizzarri, Rubén o Álvaro) rozaban el larguero con la cabeza sin necesidad de ponerse de puntillas. En los distintos partidillos, sólo los delanteros ejercían como tales. Así, se pudo ver a Pinilla en labores de central, Marco como extremo izquierda o Ruz haciendo de interior diestro. Nunca se sabe con qué situaciones te puedes encontrar en un partido de fútbol.
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Hoy, normal.
Si la lluvia lo permite, la plantilla se entrenará hoy con normalidad. Lo hará, sin embargo, en el Nou Estadi. Por un día se cambiará la rutina de entrenamientos. Mañana, Paco Flores volverá a dirigir el entrenamiento en las instalaciones de Camp Clar. Y habrá que estar atentos. Flores podría hacer cambios para recibir al Levante...



