Primera | Villarreal 2 - Nàstic 0

Y triunfó el amarillo

Riquelme arruinó el estreno de Flores en el Nàstic

<b>ABATIDO. </b>Arruabarrena le dio el pase a Franco del segundo tanto. Rubén no pudo hacer nada por evitar el pase del &#39;vasco&#39;.
Actualizado a

Sería (es) injusto emitir un juicio de valor sobre el primer partido del Nàstic de Paco Flores. Si a Luis César se le dieron 12 partidos de margen, Paco merece, al menos, ocho. No más, pues si la cosa no funciona con ese espacio de tiempo, la clasificación podría ahogar definitivamente al Nàstic en el retorno a Segunda.

Dicho lo cual, el conjunto grana fue ayer un equipo sin alma (nada nuevo bajo el sol, por otra parte). Sobre todo, en la primera mitad. A los siete minutos ya perdía, pero el árbitro anuló el gol de Forlán. Riquelme dirigía con maestría y daba la sensación de que era cuestión de minutos (pocos) que el Villarreal marcase. Ocurrió en el 23', a balón parado. Román centró y Fuentes, que se adelantó a Abel, remató a gol. Sólo seis minutos después, cayó el segundo. El Nàstic volvió a bajar los brazos cuando se vio con un gol en contra, y así no se puede ir. Ni por Primera, ni por Segunda ni por Tercera.

Así se bajó el telón del primer acto. Con 2-0 y con un Nàstic prácticamente inédito en el área de Barbosa. Mientras el Villarreal tenía en Riquelme a un perfecto conductor, el Nàstic seguía huérfano en esa faceta. Y el fútbol nace precisamente en el mediocampo. Flores estrenaba sistema, con Abel como pivote defensivo. Se esperaba que Generelo pudiera ejercer de creador, pero se defraudó a sí mismo y también a Flores, que ya no le dejó salir en la segunda mitad. Entró Morales y Abel adelantó su posición. El cambio de sistema naufragó ante la calidad castellonense. Cani, lejos aún de su mejor forma, bailó a Mingo en la izquierda y se movió cual ratón entre líneas. Sus pases crearon peligro y destrozaron ese trivote,

La segunda parte fue más grana desde el punto de vista de la posesión. El Villarreal se dejaba llevar y el Nàstic movía el balón, tratando de llegar al área amarilla con cierto peligro. Pero da la sensación de que con este sistema Portillo está demasiado solo en ataque, no así como la pareja Franco-Forlán, que se mueven a las mil maravillas juntos.

Noticias relacionadas

No se puede decir que el Villarreal ganara jugando al tran-tran. Cada vez que un jugador del Nàstic recibía hasta tres del Villarreal le presionaban. Pero la impresión es que si los de Pellegrini hubieran pasado de presionar, habrían ganado igual.

Agresividad. Eso le faltó al Nàstic ayer. Tiene mucho trabajo por delante Paco Flores y poco, muy poco, tiempo para llevarlo a cabo. Lo de ayer no se parece en nada a la idea que él tiene de lo que debe ser el Nàstic. En cambio, el Villarreal se asemejó a lo que maravilló la temporada pasada. Bajo la batuta de Riquelme, la línea ofensiva sacó los colores a la defensa rival. El Villarreal, sin hacer ruido, se acerca a los puestos de cabeza y ya asoma por la zona de Champions. Lo del Nàstic es otra historia.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados