Menos de 40 personas despidieron a Puskas
Al funeral asistió Calderón y un grupo de veteranos


El adiós del madridismo a Puskas fue paupérrimo y decepcionante. Los veteranos del Real Madrid se quedaron decepcionados en el funeral por su amigo y compañero Pancho cuando vieron como los bancos de los Sagrados Corazones estaban vacíos. No más de 40 personas asistieron al último adiós que el Madrid le tributó a Cañoncito Pum.
El embajador de Hungría en España, Gábor Coth, se encargó de leer la Epístola y el Orfeón de Madrid, dirigido por Marcos Vega, interpretó piezas de Bach, Scarlatti y Mozart. Ramón Calderón y Moreno Cariñena ocuparon el primer banco junto a los embajadores. Amancio, Zoco, Di Stéfano, Santamaría, Vicente, Pantaleón, Velázquez y Vicente Miera fueron los veteranos que quisieron recordar al amigo.
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Txiqui Beguiristain acudió al funeral en nombre del Barcelona. "Fue un hombre que hizo historia en este deporte, En estas situaciones no importan los colores, lo que hay que hacer es estar con los grandes", dijo. Tras la ceremonia, los asistentes al funeral, incluido Ramón Calderón, firmaron en el libro de condolencias situado a la salida de la iglesia.
La última despedida a Puskas será el próximo 9 de diciembre en Budapest. Habrá un gran acto en la catedral de la ciudad que será engalanada en su adiós. Luego otro recuerdo tendrá lugar en la plaza de los Héroes y, por último, en su estadio los hinchas recordarán a su mejor futbolista. Ese día ha sido declarado de luto oficial y en el colegio los niños sólo hablarán de Puskas. El país se gastará dos millones de euros en su despedida.



