Márquez nivela a Juanlu
Las Palmas y Hércules no hicieron méritos para vencer


Esta vez no pasará a la historia el Hércules-Las Palmas de ayer. Lo cierto es que el empate es más que justo porque ninguno de los dos hizo méritos para llevarse algo más que el premio de consolación que supone el punto obtenido. Para los locales, la igualada es un mínimo paso hacia adelante pero cuando mira hacia arriba cada vez ve más lejos a los equipos llamados a luchar con ellos por el ascenso. Para Las Palmas, el punto sabe mejor. Juanito vino a Alicante a no perder y lo consiguió. La dinámica positiva sigue intacta y el equipo sigue en línea ascendente.
A los alicantinos les duró poco el fuelle inicial. Se veían superiores y visto lo bien que les fue ante el Numancia decidieron que otra vez iban a utilizar la táctica del mínimo esfuerzo para superar a un rival que había venido a empatar. Además, Juanlu se adelantó, en el 22, tras recoger un balón suelto que había luchado el incansable Moisés. ¡Ya está! debieron pensar los herculanos. Otra vez vamos a ganar haciendo poquísimo. Craso error. Marcos Márquez les enseñó ayer que no siempre dos pinceladas son suficientes para llevarse el máximo botín.
Y no es que el equipo amarillo hiciera demasiado para asustar a los blanquiazules. Pero Márquez, al borde del descanso, en un zarpazo, remató a gol desde fuera del área un rechace de Aragoneses a tiro de Darino. Era el único atacante ante cuatro defensas pero el rechace le llegó a él y no perdonó a Aragoneses.
Juanito había plantado un equipo fuerte, con las líneas muy juntas y ni siquiera el tanto de Juanlu le hizo modificar el guión. El Hércules, poco a poco, fue tirando al monte y fue mandando bolas por alto a Moisés. El míster amarillo vio que éste era el único peligro alicantino y decidió adelantar la línea defensiva. Resultado: redujo a cero el mordiente de los herculanos.
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Uribe movió su banquillo e introdujo a Xisco por un desdibujado Tote. Kike Mateo pasó a banda derecha pero el murciano no está en su mejor momento. Luego, Sendoa también lo intentó por la izquierda pero el nulo juego de ambos equipos conducía al empate que fue el resultado final. Sólo a balón parado, daba la sensación que el Hércules podía agarrarse a los tres puntos. Moisés, en el 57, obtuvo la respuesta de Pindado y Xisco, en la jugada siguiente, también pudo marcar.
Y como Las Palmas vio que el Hércules no daba más de sí, intentó salir de la cueva. Nauzet se quedó solo ante Aragoneses. Éste salió de su área y el disparo del canario pegó en el pecho del meta. El partido languidecía y el desenlace estaba claro. Darino y Montenegro intentaron cambiarlo pero ni se acercaron a ello. El árbitro acabó desquiciando a los locales al no descontar el tiempo marcado y los visitantes se van contentos con el punto.



