Arango coloca al Nàstic en una situación crítica
Se adelantó Campano, pero remontó un buen Mallorca

Frío. Helado comenzó el partido el Nàstic. Temeroso de no sé qué. De no sé quién. El Mallorca, como tiburón de aguas australianas (a pesar de estar en el Mediterráneo), olió el miedo del Nàstic, que para más inri iba de rojo-intenso-sangre. Y a punto estuvo de morder el equipo de Manzano al de Luis César. Fueron 20 minutos de mucho miedo, con Tristán, que no es el que era (o fue), fallando lo imposible. Valga este dato: en 21 minutos, el Mallorca ya había botado siete córners.
Los defendió bien el Nàstic, que empezó a enterarse de la película más o menos a la media hora. Dirigían Campano, Gilberto y Pinilla. Buades y Generelo seguían fríos. Pedía Luis César que algún contrario tuviera mala fortuna con el Nàstic y en esta primera mitad fue el Mallorca. Atacó mucho, tiró incontables córners, pero no marcó. Lo hizo el Nàstic y a lo bonito. Campano se la dio a Gil, el brasileño mareó a Ballesteros y centró para que el propio Campano empujara el balón. 1-0 en el minuto más psicológico: el 40'.
Pero lo peor (y lo mejor) estaba todavía por llegar. Pasó lo de casi siempre: el rival empató el partido y los fantasmas volvieron a aparecer en cada una de las once cabecitas de los jugadores del Nàstic. Jankovic probó suerte desde fuera del área y Rubén ni la vio. Lo dicho: los fantasmas. Porque ni diez minutos después una falta de tensión en la frontal del área hizo que Víctor adelantara al Mallorca. El Nàstic estaba literalmente muerto. Igual de helado que antes de empezar el partido. También Luis César, que no le quedó otra que mover el banquillo en busca de un salvador: y encontró a Rubén Castro. El canario tardó doce minutos en ver portería. Era el empate a dos. Ahora le tocaba a Manzano buscar un salvador: Arango.
El Mesías.
El venezolano entró en el campo para lanzar un libre directo. Falló. El Nàstic le concedió una más: y ahí no perdonó. Magistral lanzamiento de Arango que hizo inútil la estética estirada de Rubén. El Nàstic está muy grave y lo peor de todo es el divorcio, ya evidente, entre afición y Luis César. 13 partidos sin ganar son muchos. La afición sacó pañuelos. El Nàstic se hunde. ¿Y ahora, qué?
Luis César "Jugamos un muy mal partido"
"Fuimos inferiores en el juego y en el marcador. Estamos abajo y cada partido que no ganamos nos complicamos más la vida. Lo de mi continuidad se tiene que hablar con los que dirigen. El vestuario está triste, porque podíamos haber dado un paso hacia adelante y no lo hicimos. No podemos ir por Primera recibiendo tres tantos por partido. Estamos en la jornada 12, y en ésa estaba el Athletic de colista con 7 puntos. Descendieron los que tenían 12 o 13 y el Athletic no bajó. Estoy disgustado y triste, por todos los goles. Jugamos un muy mal partido. No esperaba esto".
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Gregorio Manzano "Merecimos ganar y el 2-3 es justo"
"Es una victoria muy importante por todo lo que hicimos. Creímos en ella desde el primer minuto. Siempre tuvimos esa fe, incluso después del empate. El rival se jugaba mucho y el resultado creo que es justo: merecimos ganar. A mis jugadores les dije en el descanso que estábamos jugando bien, que si tenemos que hacer cuatro ocasiones para marcar un gol, pues habrá que hacer otras cuatro ocasiones. Marca tres tantos fuera es importante, más aún cuando sólo habíamos marcado seis en todo el campeonato. Se demostró que hay jugadores con gol".



