Un iraní en el Reyno de Navarra


A comienzos del mes de julio, con Pamplona a punto de meterse en la vorágine sanferminera, Javad Nekounam (Sha Rey, Irán, 7-9-80) era presentado como nuevo jugador de Osasuna. Llegaba así el fichaje más exótico de la historia del club pamplonés, a quién el director deportivo, Juanjo Lorenzo, seguía desde hace tiempo. Su actuación en el Mundial de Corea y Japón fue determinante para que decidiera hacerse con él. Con un contrato hasta 2008, algunos problemas burocráticos hicieron que tardara más de lo previsto en llegar. Javad venía de jugar en los Emiratos Árabes y pese a no haber jugado nunca en Europa ya se ha encargado de demostrar su calidad sobre el césped. Mañana será titular ante el Real Madrid.En el aspecto personal, uno de sus mayores hándicaps ha sido el idioma, pero poco a poco va entendiéndose con sus compañeros y cada vez son más las palabras en castellano que maneja. "Hola", "adiós", "hasta luego" o "¡Qué flojito!" fueron algunas de las primeras que aprendió. Es habitual ver a Neko, como lo llaman sus compañeros, con Juanlu, Izquierdo, Elía o Webó, con quienes más amistad ha hecho hasta el momento. Además del idioma, lo que más le ha costado es encontrar una casa en la que se sintiera bien. Ya la tiene.El centrocampista rojillo es chií y musulmán. Siempre que sus compromisos profesionales se lo permiten cumple con el Ramadán a rajatabla. Pese a la diferencia entre su cultura y la española, se ha adaptado bien a la vida en Pamplona y comienza a ganarse el cariño de la afición de Osasuna. Nekounam está soltero y no tiene previsto traerse a su familia a vivir a Pamplona, aunque espera que todos puedan venir a pasar una temporada con él.



