Copa del Rey | Nàstic 1 - Valladolid 3

El Nàstic, fuera de la Copa y continúa en caída libre

Se fue ganando al descanso, pero remontó el Valladolid

<b>DESACERTADO. </b>No fue el día, una vez más, ni del Nàstic ni de Makukula. El congoleño fue muy crítico después del encuentro.
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El Nàstic subió al cielo en Jerez, el día que confirmó su ascenso a la Primera División. Pero poco a poco ha iniciado una caída libre que, como no cambien las cosas, le hará aterrizar de nuevo en el infierno de la Segunda División. Y disculpen la tristeza. Pero es que el Nàstic lleva dos partidos en que no juega a nada.

Ayer se repitió la historia de Huelva, pero a lo bestia y en casa. El Valladolid, como el Recre, volvió a echar por tierra las estadísticas que dicen que cuando te adelantas es difícil perder. Porque el Nàstic golpeó primero, pero terminó con la cara hinchada de los mamporros (futbolísticos) que le asestó el Valladolid. Los pucelanos marcaron tres, pero en la segunda mitad, con el Nàstic entregado, pudieron hacer alguno más. Jugó mal de nuevo el conjunto de Luis César y volvió a recibir goles por jugadas de estrategia. Para desesperarse.

Lo peor de todo es que era un partido para que los suplentes se lucieran. Y lo cierto es pocos cumplieron. Marco fue el mejor, de los pocos que aún le veía sentido a correr en el minuto 90. Demostró que está para aguantar 90 minutos y lo que le echen. Era un partido también en el que se buscaba un timonel para el Nàstic. Generelo debía dirigir, pero fracasó en el intento. Se perdió entre los centrocampistas del Valladolid. Él y Morales, su compañero ayer en el doble pivote.

El Valladolid se vio sorprendido con el gol de Portillo, pero no se rindió. Creyó en sus posibilidades y dio la vuelta al partido. Le puso ganas, actitud y entrega. Y mató al Nàstic del modo en que es más fácil matarle: con jugadas de estrategia. Óscar, Álvaro e Iván giraron la tortilla. Esas ganas, esa actitud y esa entrega fue lo que le faltó al Nàstic ayer. Como el día de Huelva. Y más vale que recupere pronto esas virtudes si no quiere que la distancia con la salvación vaya en aumento.

El domingo llega el Depor a Tarragona. Si Caparrós vio el partido de ayer, tiene medio del suyo ganado. Porque el Nàstic es previsible y tremendamente vulnerable. Nada que, por otra parte, no se pueda corregir en unas jornadas. La afición del Nàstic se marchó indignada. Hasta se vio algún pañuelo. Corrijan pronto sus errores. Por el bien de todos.

Luis César: "Tocamos fondo y vamos a subir"

"Dejé de dar indicaciones con el 1-3, estaba perdido. Pensaba que se acabara ya. El 1-1 nos mató. El encuentro fue horroroso. El máximo responsable de lo malo que le pase al Nàstic soy yo. Debo asumir todo lo malo y cuando viene lo bueno ser partícipe. Todos tiene medallas. En mi mano está la mejora. Tocamos fondo y sólo ocurre una cosa, que empiezas a subir. Siempre que he sido entrenador he tocado fondo y he subido luego. Siempre hemos subido. Nos generan depresión recibir goles a balón parado. Un córner es como un penalti. Y los rivales lo saben".

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"Salimos del vestuario con la idea de combinar y en el segundo tiempo nos salieron bien las cosas. Fuimos bastante mejores que el Nàstic. Sabíamos que aunque ellos nos marcaran estábamos empatados. Eso nos dio el premio, porque no nos pusimos nerviosos. Ellos no pudieron combinar mucho y en la banda izquierda nosotros hicimos daño. Lo bueno de esto es que los jugadores no habituales está ahí y tiene actitud para competir, eso es lo importante. Teníamos siete u ocho suplentes y el resultado y el partido están ahí. Hay buen ambiente".

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