Aimar pasará mañana una prueba definitiva
El argentino quiere agotar hasta el final sus escasas opciones


Pablo Aimar se resiste a perderse el partido frente al Getafe, y, pese a las recomendaciones médicas, está dispuesto a apurar hasta el final sus opciones de jugar, que, ciertamente, son muy escasas. El futbolista argentino volvió a entrenarse ayer en solitario -por la mañana en el gimnasio y por la tarde en el propio campo de entrenamiento, aunque sin tocar el balón)- y mañana se someterá a una última y definitiva prueba física. Así que hay que esperar un día más, aunque es muy improbable que el Payaso pueda superar, sin molestias, el mencionado examen. Y con molestias no va a jugar. Eso lo tiene muy claro el doctor Jesús Villanueva.
"Esta lesión tiene un plazo de recuperación y no se puede acortar así como así. Se está haciendo todo lo posible para que Aimar pueda jugar, pero si no está absolutamente recuperado, no estará", insiste el jefe de los servicios médicos del Real Zaragoza.
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Difícil equilibrio.
Un esguince en el ligamento colateral interno de la rodilla no es una lesión grave, pero sí deja abierta la posibilidad de un empeoramiento si se somete al futbolista a un regreso prematuro, por lo que el doctor Villanueva pone muchos reparos a que se fuerce la reaparición del jugador argentino. Por su parte, Víctor Fernández considera importantísimo el encuentro con el Getafe de este domingo, más incluso que el del Camp Nou en Barcelona, y quiere que se haga lo posible para que Aimar no se pierda ese choque. Y el propio jugador tiene unas ganas enormes de volver y quiere agotar cualquier posibilidad. Así que en ese equilibrio tan complicado va a estar la decisión final.



