"Ganaremos en Huelva si jugamos tan motivados"
Pinilla y la plantilla saben que ante el Recre es ya una final


Caras de preocupación en el entrenamiento de ayer del Nàstic, aunque el mensaje de la plantilla fue claro y convincente: "Las cosas se hacen bien, pero no ganamos. Si jugamos con la misma intensidad en Huelva, venceremos seguro. Tenemos que ganar un partido para coger confianza". Fue la reflexión en caliente de Abel Buades, Antoni Pinilla y otros jugadores nada más acabar el encuentro. "Jugando así, me sobran jornadas para salvar al equipo", dijo Luis César.
Parece que el Nàstic encontró el camino a seguir ante el Madrid, con un juego agresivo, directo y de mucha intensidad, aunque los errores de siempre condenaron a los grana al desaliento una semana más. "El Madrid no nos puede ganar en jugadas a balón parado", dijo Pinilla ayer después del entrenamiento.
La voz.
El capitán fue la voz cantante de una plantilla que sigue con fuerzas para sacar esto adelante, pues la zona de tranquilidad está a menos de una victoria. "Juegas contra equipos fuertes y en un momento dado puedes tener un poco más de ambición. Pero me sabría muy mal que el equipo no mantuviese la intensidad que mostró ayer y en Sevilla. Se ha demostrado que podemos jugar de esta forma, y lo que tenemos que hacer es jugar siempre así", insistió Pinilla.
El Nàstic tendrá hoy una jornada para meditar en el porqué de los malos resultados, pues Luis César les ha dado descanso. A partir de mañana, la plantilla sólo podrá transmitir un mensaje: ganar al Recreativo es ya una necesidad.
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Ya van cuatro errores a balón parado
Probablemente el Nàstic no estaría ahora en la zona de descenso si se hubiese mostrado más seguro en las jugadas a balón parado. Hay tres precedentes claros en los que los de Luis César han pecado de inocentes. Primero fue ante el Racing, cuando en el último segundo del tiempo añadido, el gigante Nikola Zigic remató solo un córner en el segundo palo. Se pasó de la primera victoria en casa (2-1 hubiese sido) a un empate que dejó a la afición y a la plantilla helada. Luego llegó el error en el segundo tanto del Valencia, que marcó Villa. Y los últimos llegaron anteayer, tanto en la barrera del primer gol como en el córner del segundo.



