Sigue el gafe de Almería
Ortiz y Corona firmaron un nuevo triunfo andaluz

El Almería fue mejor que el Sporting y logró una merecida victoria en el Estadio de los Juegos Mediterráneos, que se mantiene como gafe para los gijoneses. El equipo andaluz salió más mentalizado, mientras que los visitantes especularon en exceso con lo que podía pasar en el partido, lo que pagaron con la quinta derrota en Almería.
Emery y Preciado sorprendieron con las alineaciones. El técnico local situó a Míchel y Mario Bermejo como arietes específicos y reforzó la banda izquierda con Cisma y Mané, dos laterales, para evitar sorpresas en los contraataques gijoneses. Preciado prescindió de Sastre y dio la alternativa a Raúl Cámara, mientras que Jorge relegó a Samuel al banquillo y Diego Castro cedió su puesto a Pedro. El 4-4-2 del Almería intentaba contrarrestar el 4-2-3-1 del Sporting.
El equipo andaluz llevó la iniciativa en la fase inicial, aunque los gijoneses controlaban el partido, si bien a partir del minuto 10 se vio más activo al equipo de Emery, mientras que el de Preciado acusaba falta de coordinación en sus líneas, sin dejarse notar en el juego ofensivo. Tras un aviso de Mané, en un disparo alto, tras una acción de estrategia, llegó el gol de Ortiz, en una rápida internada que sorprendió a la defensa gijonesa, ante la salida del portero Roberto.
Con el tanto a favor, el equipo almeriense adoptó una posición más cómoda, mientras que los asturianos no encontraron el momento de meterse en el partido. El equipo de Preciado tan solo se aproximaba en lanzamientos lejanos, sin ningún convencimiento. Congo estaba desasistido, Omar no encontraba el sitio y los interiores no hacían acto de presencia.
Noticias relacionadas
De esta forma, al Almería le bastaba con controlar la situación para hacer daño en los contraataques. Ortiz pudo aumentar la diferencia almeriense con un disparo al poste. Los gijoneses tan sólo se hicieron notar en una internada de Congo, con anticipación de la defensa local, para evitar el remate y en una presión del colombiano, con falta de Westerveld, cuyo lanzamiento no tuvo consecuencias. El ritmo del partido resultó flojo, con comodidad para los locales y demasiadas imprecisiones en los gijoneses.
En el segundo tiempo, la entrada de Sastre en el Sporting no modificó el ritmo del partido, que tuvo color almeriense. Emery se dedicó a asegurar el control del encuentro sin dar opciones a su rival. Corona, con una extraordinaria vaselina, puso la guinda de la victoria para su equipo, que a partir de ese momento miró más hacia atrás que hacia adelante. El Sporting revolucionó su juego ofensivo con la presencia de Barral, a quien le faltó puntería. De todas formas, a los gijoneses les faltó más serenidad para poder sorprender a un Almería que fue mejor.




