Bakero fue destituido y Lotina está al caer
La Real ya se ha puesto en contacto con Lotina


Terminó la agonía para José Mari Bakero. A las nueve de la noche se anunció su destitución como inquilino del banquillo de la Real y del resto de funciones que tenía adquiridas en el club donostiarra, también era el responsable del área del fútbol profesional. Con él cae también su cuerpo técnico: el preparador Luis Milá y su ayudante Meho Kodro.
Fue ayer cuando todas las quinielas apuntaban a que el Consejo tenía intención de esperar a ver qué pasaba en el encuentro de pasado mañana contra el Villarreal. Si perdía iba a ser destituido de forma irrevocable, pero la paciencia de Miguel Fuentes y el resto de su directiva se agotó mucho antes. No hubo reunión del Consejo durante toda la tarde para tratar este tema ni nada que se le parezca, ni Bakero puso de repente su cargo a disposición del club.
El club trabajaba desde hace tiempo con varios nombres sobre la mesa, pero Miguel Ángel Lotina era el que más gustaba. La Real contactó con su representante, Iñaki Ibáñez, para sondear su fichaje. Lotina contestó de manera afirmativa a sentarse a negociar, pero puso una condición sine qua no: sólo lo haría cuando el banquillo estuviese libre.
Tras el cese de Bakero, el club de Anoeta contactó ayer noche con Iñaki Ibáñez para tratar de cerrar la contratación de Lotina como técnico realista a lo largo de toda la noche y esta mañana, algo que a la hora del cierre de esta edición no estaba confirmado ni cerrado. Lo que sí se puede asegurar es que hoy a las doce del mediodía, cuando el Consejo comparecerá en Anoeta, se presentará al nuevo técnico, y la Real quiere que sea Lotina. Aunque hay más, y también representados por Ibáñez, por lo que también podrían haberse negociado si lo de Lotina no salía. Están primero José Manuel Esnal, Mané, y luego Juanma Lillo.
Noticias relacionadas
Sólo 6 victorias en 26 partidos y el mal juego como argumentos
Los números de Bakero y el mal juego respaldan la decisión tomada. Ha dirigido a la Real en 26 partidos y ha perdido casi la mitad (12), con 36 goles en contra, 10 más que los tantos marcados. A esto también se une que el juego del equipo no ha convencido y tampoco han gustado ciertas decisiones tácticas conservadoras, como la de quitar a Kovacevic contra el Zaragoza en Anoeta para defender el 1-0 en inferioridad numérica. La Real acabó perdiendo (1-3).



