El 'presi' del Steaua construye iglesias


Gigi Becali, el presidente del Steaua de Bucarest, es multimillonario, aunque tiene fama de ocultar un pasado turbio. Becali es un tipo bastante peculiar y populista. Le gustaría reverdecer los viejos laureles del equipo de Ceaucescu y volver a ganar una Copa de Europa. Cuando llegó al poder prometió que construiría iglesias por cada título que ganara. Eso lo cumplió a medias, ya que ha levantado más de 20 iglesias aunque su equipo no ha ganado tantos títulos. Le gusta destinar parte de su dinero a las obras sociales. El año pasado construyó un pueblo en el que se gastó más de seis millones de euros para dar cobijo a miles de familias que se habían quedado sin casas por las inundaciones. Su lado más oscuro le lleva a ser investigado por el Departamento Nacional de Anticorrupción por la venta de terrenos y su recalificación. Además, tiene muy mal carácter y se lleva mal con la prensa, especialmente con las mujeres, a las que no concede entrevistas. Ha protagonizado espectáculos bochornosos en directo cuando le han hecho preguntas que no le gustaban. Quiere avanzar en su carrera política y forma parte de las nuevas generaciones del Partido Cristiano Democrático. Su objetivo es ser el Berlusconi de Rumanía. Es primo de Becali, el agente de jugadores. Se casó en 1994 con Luminita y tiene tres hijos. Sólo aparece en el estadio en citas importantes como la de hoy.



