ZP se hace 'mayor' y ve roto su sueño olímpico
La derrota con Italia (1-2) el martes pudo suponer el último partido como Sub-21 para Zapater y la quinta del 85 (dependerá de las cambiantes normas de la UEFA). El que sí es ya inapelable es el adiós a los JJOO: "Una experiencia que todo deportista desea. Es un palo muy duro no ir".

Zapater cruzó la madrugada de Palencia a Zaragoza con la fatiga de una derrota en la cara y mecido en el vacío de un sueño que se había esfumado a manos de Italia. O a sus pies, en realidad. "Todo el mundo te habla de los Juegos Olímpicos, de la experiencia que supone para cualquier deportista. Es un torneo, puedes ganar un título, pero no es eso... Es la convivencia, el ambiente, la ocasión". Ayer, ZP rumiaba las palabras como si las dijera para sí mismo, en un intento de dibujar un consuelo que no le alcanza. "Perder siempre me duele, pero perder así y perderte los Juegos... Eso es un palo muy duro".
No se trata sólo de eso. El 1-2 con los italianos (otro fantasma en el armario) supone también un muy probable adiós a toda una etapa: la de Sub-21. Y esa etapa, para Alberto Zapater, ha sido la de la epifanía futbolística: despertar a la élite, salir a jugar con la camiseta nacional, gozar del fútbol de un modo que trasciende a la profesionalidad o el fútbol de cada semana: "A la Selección vamos 19 privilegiados que podemos defender a España, vivir diez días de concentración con gente de tu edad, convivir, disfrutar el buen ambiente, la ilusión... De pronto te quitan todo eso y te quedas vacío".
Fin de etapa.
Zapater se dio cuenta de inmediato del significado de la derrota. En el mismo vestuario. Allí lo habló con sus compañeros. "Yo dije: 'Se acabó lo que se daba, ¿no?' Realmente no sabemos si éste será el último partido o no, pero lo más seguro es que, al haber hecho una fase de clasificación para el Europeo de un año, en lugar de dos, a los del año 85 nos limpien y no podamos jugar más".
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En realidad, dependerá de las normas que implante la UEFA para la próxima clasificación, pero Zapater tiene casi asumido el final de esta primera gran etapa de su carrera. "Tendré que pedir a la Virgen poder seguir jugando... Tendré que ir a verla mañana (por hoy). Ir convocado con la Selección es muy, muy bonito. Una oportunidad única. Y perder eso como lo perdimos...".
Zapater llegó a Zaragoza bien avanzada la noche del martes. Descansó como pudo pero al mediodía de ayer, cuando dialogó con AS, continuaba afectado y dándole vueltas al partido: "Sabíamos lo que harían los italianos, que teníamos que tener cautela para que no nos cazaran a la contra, pero aun así... ocurrió. Bueno, no. Es que nos metieron un gol que, en fin, no sé si les volvería a salir: un rechace en la espalda, le cae a uno la pelota y la clava desde 35 metros. En fin... ¿Qué le vamos a hacer? Al final -confiesa Zapater- lo pienso tanto que termino por decir: 'Mira, esto es fútbol y cosas mucho peores ocurren en la vida todos los días. Así que yo pido lo de siempre: salud".




