Gil Marín fue al Cerro para bromear con Aguirre
A Bianchi sólo le visitaba para pedirle explicaciones


Hacía mucho tiempo que Miguel Ángel Gil Marín no tenía una charla tan distendida con un entrenador como los 15 minutos que compartió ayer con Aguirre durante la sesión de entrenamiento del equipo. Rara vez el consejero delegado rojiblanco se pasa por Majadahonda cuando más de media plantilla está desplazada con sus selecciones y, más raro aún, es verle simplemente bromeando con su técnico, en lugar de pidiéndole explicaciones.
El encuentro de ayer entre directivo y entrenador estuvo lleno de buenos gestos y sonrisas, ya que los últimos resultados del equipo han colaborado a sellar, más si cabe, la sintonía que existe. Aguirre fue más gesticulante, con aspavientos con los brazos y referencias a acciones y jugadas del derby, mientras el dirigente sonreía. Entrenador y dirigente sellaron el encuentro con un abrazo prueba evidente de que las cosas van viento en popa.
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Contraste.
La imagen de calma de ayer contrasta con aquellas de Gil Marín con Bianchi de la temporada pasada, en las que ambos intercambiaban palabras con gesto grave. Durante el entrenamiento, se pudo ver al Aguirre más jocoso de lo que va de temporada, no en vano la gran imagen del equipo en el derby le ha liberado. Las ausencias en su plantilla hicieron que tuviera participar como uno más en la sesión y se le vio en gran forma. El Vasco para calentar peloteó con su ayudante, Ignacio Ambriz, y después pasó a formar parte de uno de los equipos para disputar partidos de fútbol-tenis.



