Selección | Suecia-España

Fuertes broncas televisadas en el entrenamiento

La defensa fue el blanco de su ira

Entrenamiento de la selección
Javier Hernández
Redactor en el Diario AS desde 1992. Presentador, narrador y comentarista de Turf en TVE durante 16 años (2005-2021). Autor del libro 'Atleti somos nosotros'.
Actualizado a

A Luis Aragonés le salió el sargento. Las cámaras de Antena 3 captaron ayer sus órdenes de hierro en el último ensayo de España antes de viajar a Suecia. Fue Luis en estado puro: mandón.

El primero en sufrir el estilo directo del técnico fue Juanito, a quien abroncó de igual modo que en su día hiciera con Reyes, arrimando sus gritos a un palmo de la cara del bético.

Le siguió Sergio Ramos, cuando el defensa no recuperó su posición en una jugada: "Niño, hay que volver antes, más rápido". El madridista debió contestar y Luis se lanzó: "No, escúcheme. Usted se toma los entrenamientos como se le pone en los huevos, y no es así. Hay que volver, y se queda ahí mirando...".

La defensa fue la diana de su ira. Aragonés teme que suceda en Suecia lo que ocurrió en Windsor Park, donde Irlanda del Norte ganó 3-2 a España con tres goles de Healy, un delantero que juega en Segunda y que sacó petróleo de la estrategia. Por eso Luis centralizó ayer el trabajo en afinar los aspectos de repliegue, rechace y achique a balón parado.

Fue así cuando, defendiendo un córner, Pablo despejó mal de cabeza y el balón salió por encima de su propia portería: "¡Pablo, no puede despejar así!", gritó. Quizá el rojiblanco sepa ya por qué deja de ser titular.

A la delantera también le pitaron los oídos. "Torres, está cansado, eh. Le digo que vaya al primer palo y no ha ido ni una vez. Por delante de Albelda...", le inquirió, recordándole cómo debe acudir a rematar los córners.

Noticias relacionadas

A Luis le gustó cómo Irlanda le hizo el segundo gol (córner tocado en corto con desmarques al primer palo que dejaban aclarada la corona del área, donde Healy empalmó a la red) y lo quiso probar. Eligió a Villa para ello, quien ya había marcado uno similar al Nástic esn Liga. Todo salió bien hasta que, en el momento cumbre, Villa pegó una patada al aire en vez de al balón desbaratando la jugada. "Uffff", se limitó a soltar un ya resignado Luis.

No era el día, pero también hubo ánimos. Para los delanteros: "Estamos en gol... eso es", y para el que subliminalmente nombró como nuevo jefe de operaciones: "Cesc, usted es el dueño del balón. Haga lo que considere, cree".

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados