Fútbol internacional | Análisis

Solskjaer, la vuelta del asesino con cara de ángel

Actualizado a

Hay lesiones que parecen irreversibles. Durante el año 2001 se daba por hecho que Ronaldo nunca volvería a jugar. Luego fue el máximo goleador del Mundial asiático. Más grave todavía se antojaba la situación de Ole Gunnar Solskjaer. Lesionado a principios de 2004, el noruego del Manchester entró en una espiral de infortunios que parecían condenarle sin remedio a la retirada. Pero el "baby-faced assasin" ha vuelto. Y lo ha hecho para marcar goles, como siempre hizo saltando desde el banquillo.

26 de mayo de 1999. Camp Nou. Tiempo de descuento de la final de la Copa de Europa. Teddy Sheringham acaba de empatar un partido que el Bayern tenía en el bolsillo. Un minuto después, tras otro corner botado por Beckham, Solskjaer, recién entrado al campo, remacha a la red un balón suelto y otorga inesperadamente el trofeo al United. Fue el momento culminante en la carrera del noruego.

Ferguson había apostado por él en 1996 como recambio para Eric Cantona y Andy Cole, la pareja titular del momento. Luego llegarían otros delanteros como Dwight Yorke, Ruud Van Nistelrooy o Diego Forlán. Durante más de siete años, Solskjaer permaneció a la sombra de todos ellos. Era el suplente perfecto. Disposición máxima, comportamiento ejemplar y más de diez goles por temporada asegurados.

Noticias relacionadas

Pero llegó su terrible lesión de rodilla. Rotura de ligamentos cruzados. La operación. Una recaída. Otra operación. Otra recaída. Y, cuando por fin parecía recuperado, una fractura de pómulo.

El calvario parece haber terminado. A sus 33 años, Solskjaer ha vuelto a pleno rendimiento. Ya ha marcado seis goles esta temporada. Uno en la Champions (al Celtic, en la ‘batalla de Gran Bretaña’), dos en Hungría con la selección y tres en la Premier, los dos últimos ayer al Newcastle que devolvieron al Manchester el liderato de la Premier. Welcome back, Ole!

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados