"Quedarme en Zaragoza sería como un sueño"
Vive su mejor momento desde que abandonó River Plate hace tres años. Es feliz en el Zaragoza tras sufrir el lado oscuro y la incomprensión en Alemania e Inglaterra.


Destacado en Riazor, figura contra el Espanyol, notable frente al Mallorca... Su inicio de temporada está siendo imponente.
Estoy cómodo, las cosas están saliendo y el equipo va sacando los partidos. Ojalá siga así toda la temporada, aunque hay que estar preparado por si vienen los malos momentos en un futuro.
¿Se ha vuelto más desconfiado con el destino después de sus malas experiencias en Alemania e Inglaterra?
No desconfiado, pero sí te das cuenta de que el fútbol tiene dos caras y es muy fácil pasar de la buena a la mala. A mí no me fue bien en estos lugares, pero tengo la fortuna de contar con una familia que me apoya y que me ayuda a ser fuerte mentalmente para superar las dificultades.
¿Está siendo todo como se esperaba desde que llegó?
Es muy pronto todavía para hacer ningún juicio. Tengo la ambición de demostrar por qué me trajeron y me dieron esta oportunidad. Llevo una época difícil, entre países, de aquí para allá, con mi mujer y mi niña pequeña, y me encantaría dejar de moverme y quedarme acá, en Zaragoza.
AS adelantó la semana pasada la decisión del club de ejecutar la opción de compra sobre Diego Milito, otro cedido. ¿Le haría ilusión que se animara también a hacerse con su propiedad?
Seguro, sería cumplir un sueño. Mi sensación ahora mismo es que en ningún lado estaría mejor, claro que tampoco me van a comprar por nada. Tengo que tratar de convencer, pero no por lo que diga en las entrevistas sino por mi rendimiento en el terreno de juego. No se equivocaron al traerme. Yo lo sé, mi misión es que les quede claro a todos.
Está siendo uno de los indiscutibles para Víctor Fernández. Lo juega todo y por todos los lados: por la izquierda, por la derecha, de media punta...
Tengo la suerte de disfrutar de minutos viniendo nuevo a una plantilla de grandes futbolistas. Para mí es una fortuna inmensa y no quiero dejarla escapar. De portero no jugaría, pero por el bien del grupo, sería horrible... Ahora en serio, responderé donde me diga el técnico.
Gatti destacó días atrás que observa como mejora su juego colectivo y cada encuentro parece darle la razón: asistió a Ewerthon en Riazor previo al primer gol, a Diego contra el Espanyol, a Sergio García el otro día y en el amistoso frente al Livorno...
Uno trata de cumplir las funciones que le ordena el entrenador. A Aimar y a mí se nos pide que demos el último pase. Lo principal es marcar, obvio, pero yo me voy muy contento de un partido si he dejado a un compañero mano a mano contra el portero o, mejor, sólo ante la portería vacía para que marque gol.
¿Para cuándo el primer gol oficial de D'Alessandro con la camiseta del Real Zaragoza?
Ojalá que pronto. Tengo muchas ganas porque lo vengo rozando en los últimos duelos.
El disparo al poste de falta contra el Espanyol, la comba blandita que quiso poner al segundo palo cuando acababa el choque con el Mallorca y que le negó el portero...
Ahí estaba cansado y me salió demasiado flojo. El libre directo fue un consejo de Pablo (Aimar): la pelota estaba casi sobre la frontal del área, no había demasiado espacio para superar la barrera por alto y que bajara a tiempo, y me comentó que lo buscara por abajo.
También se lo habría recomendado el Toro Acuña, un auténtico especialista en tratar de librarlas por abajo desde esas posiciones.
Es una muy buena solución, porque tienden a saltar y si la pelota pasa, el portero no puede hacer nada, no le da tiempo a reaccionar y gritas gol seguro.
¿Ya sabe cómo lo celebrará cuando lo consiga?
No me paré a pensarlo. Sólo deseo convertir cuanto antes y ya veré lo que hago en el mismo momento.
¿Ve la selección más cerca con la renuncia de Riquelme a vestir de nuevo la camiseta de Argentina?
No creo que tenga demasiado que ver. Llevo un año sin formar parte de ella y el adiós de Román no tiene que significar mi vuelta. Por mí, encantado, claro. Nunca se me ha ido de la cabeza la posibilidad de volver, representar a mi país es lo máximo, pero lo fundamental es hacer las cosas bien en el Zaragoza para que la posibilidad se dé.
Existe la opción, quizá demasiado ambiciosa, de que usted y sus cuatro compañeros argentinos pudieran coincidir en la próxima Copa América, que tendrá lugar en Venezuela a finales de julio.
¿Por qué demasiado ambiciosa? No hay nada imposible y sería la mejor medida de que la temporada ha sido espectacular para nuestro equipo. Si el conjunto va bien, a todos nos va a beneficiar.
Mañana se visita al Villarreal y la sensación, un tanto filosófica, es que si se gana, el Zaragoza pasaría de donde se exige y quiere (sexto) a donde sueña.
Yo también lo creo. Es un compromiso importantísimo. Llevamos dos triunfos de locales, algo obligado si queremos estar en una buena posición, y ahora debemos añadirle victorias fuera para tomar el impulso definitivo. Ellos no están bien, no han conseguido marcar y apenas suman un punto, pero no podemos confiarnos.
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¿Conoce a Cani?
Por supuesto. Lo vi jugar con el Zaragoza a lo largo de estos años y me parece un jugador realmente extraordinario. Ojalá estuviera ahora con nosotros, pero no ha podido ser y mañana será un rival al que habrá que ganar, como al resto de equipos.



