El Cid

"Los béticos sabemos sufrir en silencio"

Si alguna figura del toreo ostenta el número uno del escalafón por méritos propios, ese es Manuel Jesús 'El Cid', de Salteras, Sevilla. Socio del Real Betis Balompié, amigo de Fabio Capello y seguidor del Real Madrid, El Cid se enfrenta hoy en solitario a seis toros en la Real Maestranza de Sevilla. Tras el Baratillo, el corazón de El Cid hará el paseíllo en Heliópolis, con su equipo del alma: Er Beti.

Manuel Jesús 'El Cid'.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Ahora hablaremos del Betis, del Madrid, de Lopera, de Capello y de todo eso. Antes que nada, ¿cómo negocia un torero con sí mismo la víspera de medirse a seis toros en la Real Maestranza? ¿Hasta qué punto se adivinan el peligro, la suerte, la muerte y los cuernos de los "victorinos"?

Te mentalizas. Sabes que vas a jugarte la vida, sabes, claro que lo sabes, que puedes perder la vida en cualquier momento. Pero hay tardes importantes, y ésta de hoy es una de ellas, en las que no le puedes poner precio a tu vida. Partes de la base de que tu vida no vale nada. Sabes que un día como hoy no vale dar un paso atrás. Hay que echar el resto... y tener un poquito de suerte. Después ya veremos qué dicen las vírgenes que nos ayudan: la Virgen de la Oliva, de mi pueblo, las dos Esperanzas, la Macarena y la de Triana. Y la del Baratillo, la de los toreros.

Tras los "victorinos" y el resto del orden de lidia, el Real Madrid en Heliópolis. El Madrid de su amigo Capello...

Sí que Fabio Capello es amigo. Viene a verme, al hotel y a la plaza, siempre que puede. También Ramón Calderón, el presidente del Real Madrid, que está en la Empresa de Las Ventas. Veremos si Ramón puede verme algunos toros de hoy, ojalá. Capello me ha invitado a la cena del Madrid, pero ya veremos qué pasa conmigo y con su partido...

La Maestranza, el Betis, el Madrid, Las Ventas... El Cid y sus naturales parecen enhebrar un hilo invisible que une muchas cosas, muchos sentimientos, ¿o no?

Hombre, algo hay por ahí... a mí me gusta mucho el Madrid, aunque mi equipo es el Betis, desde que iba allí a ver a Gordillo. Soy socio, y del Madrid, no lo soy. El público de Sevilla es más receptivo cuando haces las cosas bien, pero el toreo bueno gusta aquí y en Las Ventas. Lo que pasa es que en Madrid pesa un tipo de toro que en Sevilla, igual no. En Sevilla, el castigo del público es el silencio. En Madrid, si estás mal te lo dicen. Como en el fútbol: los béticos de corazón disfrutamos y sufrimos en silencio, y con el público del Madrid estás siempre en el ojo del huracán.

Vamos, que Capello y Calderón lo tienen duro.

Pero Fabio los tiene bien puestos. Yo creo que cuando se les habla de él a los jugadores, más de uno tiembla. El otro día vi por televisión la que le estaba dando a Ronaldo: madre mía. Pero si Ronaldo quiere ponerse en forma, tiene que aguantar y hacer lo que Capello le dice. Si no, pues ahí llegará el público de Madrid. Yo creo que Fabio y Ramón Calderón conocen a la perfección a ese público, "su" público.

Y aquí estamos, con su Betis, con Er Beti, con Lopera, sin Joaquín. A ver...

El equipo está mejor, ¿no? Hace goles y se han fichado buenos jugadores, que deben acoplarse. Lopera, ufff... pues yo creo que le ha llegado el momento. El momento de irse, claro. Ha marcado una época en el Betis, ha sido muy importante. En el 92, estuvo colosal. Pero ahora debería quitarse de enmedio. Hay amores que hacen daño o que matan. Ya, más tiempo que esté en el Betis, más daño le va a hacer, no lo va a beneficiar. Eso es lo que yo creo. Y Joaquín, igual: quizá tuvo que irse incluso antes. Él ya tenía la cabeza en equipos con otras aspiraciones: el Chelsea, el Madrid, el Barça... lo va a hacer bien en el Valencia.

(El Cid deja reposar cualquier cosa que hace y dice. Habla despacioso: articulado. Observa las cabezas disecadas de los toros que le catapultaron a la fama: "Histrión", "Cobreño","Voyporti": desde Las Ventas al Baratillo. Saca del fundón un estoque de verdad, kilo y cuarto de acero curvado, reluciente. Lo empuña. Toma una muleta, muestra cómo se cruza con el toro, como carga la suerte. Así se torea: acaba de armar otro taco en Logroño. Y repasa sus recuerdos).

Siempre se dice que para llegar al fondo del alma del torero hay alguna llave secreta. ¿Tiene El Cid alguna clave en algún torero antiguo, en su familia...?

Tomé la alternativa el 23 de abril de 2000. A mí, el torero que me gustaba era Antonio Ordóñez. Llegué a verle torear en vida: me fascinaban sus momentos de empaque. Su nieto Cayetano ha heredado algo de él. Yo creo que Cayetano es más distinto, es más moderno, de otra época. Pero en la puesta en escena se parece a su abuelo. En los buenos detalles de empaque y torería, diría yo. Dicho todo esto, torero se nace. Te gusta gente, pero tú haces las cosas como te salen, como ya nacieron contigo.

Sus padres...

Manuel y Encarna. El tenía un terrenito, unas vacas de leche. Ella, ama de casa. Ahora disfrutan conmigo lo que pueden. Como yo empiezo a disfrutar con mi hijo Manuel, que ya anda por ahí...

Bético también, claro. ¿Lo quiere ver torero, o...?

(Ojos de sorpresa, por primera vez) Hombre... pues ya veremos. No sé si me gustaría, creo que yo sufriría algo. Será lo que él quiera. Mejor, futbolista, ¿no? Y si Manué es jugador del Betis, pues mejor. Pero un jugador de los buenos de verdad. Como Gordillo: llegué a verlo con mi tío Pedro cuando yo tenía 10 años o por ahí, antes de que se fuera al Madrid. No sé si veremos otro igual.

¿Ha estudiado El Cid las cosas que pasaron en la Historia del Toreo, las cornadas de Paquirri, Manolete...?

Las cosas pasan porque el peligro siempre está ahí. Paquirri se confió con aquel toro, que le pilló cuando le daba lances mirando al tendido. Después, cuando se sintió cogido, se agarró al cuerno y fue mucho peor, le destrozó el muslo. Tuvo mala suerte, porque fue en aquella plaza, en Pozoblanco, y en aquel momento. Con los medios de hoy, no creo que hubiese muerto. Manolete, casi lo mismo. Creo que llegó a Linares un poco jarto de tó: y hace casi 60 años, con aquellos medios. Parece que la transfusión de plasma vino mal. En Sevilla, hace poco, vi una cornada quizá peor, tremenda, de un novillero, Curro Sierra... y se salvó.

Le leyenda es que a usted le van los toros duros. Pero no le gusta la leyenda de los Miuras...

Los toros de motor, sí. Pero miuras creo que es la única ganadería no he toreado. Quizá no los toree nunca no sé.

¿Imponen respeto?

Muchas veces, el toro abrochaíto hiere más certero que el de cornamenta más abierta y más alta, no se crea.

Ya sabemos que El Cid haría casi cualquier cosa por volver a ver en acción a Antonio Ordóñez y a Gordillo. De lo que hay ahora, ¿qué es lo que no se pierde en la televisión?

(Sin una sola duda) Nadal. Es un crack, un fenómeno. Te engancha. Hubiese querido verlo aquí en Sevilla cuando la Copa Davis 2004, pero creo que yo andaba toreando por ahí. Y Fernando Alonso: ahí tengo colgados un chándal y una cazadora de él, del equipo Renault, que Fernando me firmó en un concesionario de ellos, en Madrid. Me pongo el chándal hasta para entrenar, para correr. Lo voy a gastar. Bueno, la firma creo que ya se le ha borrado.

¿Caza, va a caballo?

Los caballos me gustan, pero no tengo una cuadra: cuando llega su tiempo, fuera de temporada, pues vamos con unos amigos aquí, con otros allí: vamos a las carreras de galgos. Por aquí cerca tenemos algunos correderos de liebres de los más importantes.

¿Qué lee un torero tan bueno en vísperas de un paseíllo tan tenso como el de hoy en la Maestranza?

Estoy con El Zahir, de Paulo Coelho. Me encanta la historia y cómo la maneja. Me lo llevo siempre conmigo en el coche de cuadrillas. Ya sabe: nosotros viajamos de noche, cuando terminamos. Ahora venimos de estar toda la noche en la carretera, desde Logroño.

Ese libro es el preferido de otro crack: El Guerrouj.

No lo sabía. ¿De verdad? Alegra parecerte en algo a un fenómeno así.

(Buscas a Morenatti cuando empieza a diluviar sobre los altos de Salteras, el reino de El Cid, y ves al fotógrafo concentrado y tenso, en busca de los mejores encuadres de cámaras y flashes electrónicos. Giras la mirada al gran torero, y ahí le ves, tranquilo, toreando profundo, corriendo la mano, eterna mano izquierda, cargando la suerte, la suerte que juega con la muerte. El Cid vacía lentísimos naturales de salón a un toro imaginario. Para, se cruza y te describe la dirección de la mirada del toro. Vuelve a parar, toma el capote, plancha la muleta, mece naturales con la la hondura y temple de los elegidos. Piensa en voz alta: "Qué poco taurino es Lopera, ¿no...?" Se pone al habla con nuestro Manolete, no el de Linares, el "nuestro", el de AS: Manolete, que se emociona casi llora y le da "vivas", como aquellos partidarios de Joselito, Belmonte o Romero. Dedica una foto a Manolete y un capote a María de los Ángeles Infante. Nos vamos...)

Puerta de cuadrillas de la Maestranza, 18:30 horas...

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Allí estaremos. Empieza el paseíllo y ya no puedes dar ni un paso atrás. Sólo quedará ver toro a toro. Y torear.

Que Dios reparta suerte...

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