Luz verde europea
El Espanyol sufrió. Pandiani y Riera volvieron al gol

Alivio. Muebles salvados Todo vale. El Espanyol tiene un pie y medio en la liguilla de la UEFA. Pero sufrió tanto que hasta el Artmedia le puso en apuros. Pero pudo superar el golpe moral del 2-1 y recuperó la senda del triunfo. Es un primer paso para la salvación del alma.
Los 390 minutos de sequía se han hecho tan largos que el gol de Riera merece capítulo aparte. Cuatro partidos y media hora más tarde, el Espanyol volvió al gol. Un centro de Zabaleta sin miga se envenenó por la acción manirrota de Kollar. Riera aprovechó el balón muerto en el área para revolverse y marcar. Bien, celebremos pues el estreno de Riera, la vuelta al abrazo cuatro meses después de aquel milagro de Corominas.
El Espanyol se sintió entonces aliviado, como si le hubieran quitado una losa de encima, el peso de los tochos que se fabricaron aquí, bajo las tribunas del Tehelne Pole. La defensa se tambaleó con el empate. Halenar remató tan solo en el punto de penalti que no le hizo falta ni saltar. Jarque vio volar el balón, Torrejón llegó tarde y Zabaleta más aún. Fallo colectivo, 1-1, pérdida de papeles. El equipo fue entonces un bloque partido, con Pandiani luchando contra su mal fario, Tamudo lamentando su ocasión del segundo minuto, y una defensa superada por los acontecimientos. Once minutos después del 0-1, el Espanyol recibía el 2-1. Fue otra llegada por el costado de David, otro centro medio de churro, gol de Tchur desde cerquísima. El desastre seguía. Sólo faltaba una lesión para fastidiarlo todo. Le tocó a David, el pupas, al caérsele encima Halenar.
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Pero el verde queda demasiado bonito en las camisetas del Espanyol como para que el sufrimiento ante un equipo muy menor siguiera martirizando a Valverde. En los primeros instantes del segundo tiempo, Moha metió el pie, Ito cortó dos balones y el once se fue para arriba. ¿Consecuencias? Gol de Pandiani a lo Sabino, "a mí el pelotón que los arrollo", con rebote incluido en el amigo Cvirik. Este chutazo es de los que reconfortan a un delantero como Pandiani, que tanto necesita de los goles para sobrevivir. Los depredadores van por rachas. La mala ya pasó. El nuevo Espanyol se hizo más sólido con el paso de los minutos. Ito hizo emerger a Moisés, algo deslucido después de un buen arranque. ¡Ah! Ito. Valverde le ha levantado la barrera y le ha puesto a jugar. Quizás repita el domingo.
15 días. El partido de vuelta se jugará el próximo día 28, en apenas quince días. El 2-2 no deja lugar para las dudas: pasará el Espanyol. Segurísimo. Y lo hará a pesar de sus nefastos once minutos de ayer, que el Artmedia supo aprovechar mejor que nadie. Pero no le servirá de nada.



