El Nou Estadi cedió tras ocho meses sin derrotas
Caras largas en la sesión después de la primera derrota


Fue en el mes de enero, cuando nadie se tomaba en serio al Nàstic y el ascenso. Llegó el Xerez como uno de los mejores conjuntos de la categoría y lo demostró sobre el terreno de juego. Fue un baño en toda regla: 0-3. La afición grana acabó cabreada con su equipo y despidió al técnico y a los jugadores con una sonora pitada.
De esa imagen a la del domingo distan ocho meses, muchos recuerdos, una fiesta por el ascenso y una constante: el Nàstic no supo más lo que es perder en el Nou Estadi en partido oficial. De hecho, sólo Tenerife y Hércules lograron sacar un empate en ese periodo de tiempo.
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Pero esto es la Primera y el Celta lo dejó claro el domingo, con un juego eficaz y una calidad justa para llevarse el encuentro. Fue la primera derrota en la nueva categoría y en casa, que truncó el récord grana de ocho meses.
En el entrenamiento de ayer se vieron caras largas. Los titulares se ejercitaron al margen, realizando ejercicios de carrera continua, mientras que los suplentes ante el Celta apretaban los dientes. Luis César, como ya declaró en la conferencia de prensa después del encuentro, medita cambios en la alineación para el choque ante el Osasuna, sobre todo en la línea defensiva. "En el primer tanto hay mucha responsabilidad", declaró. Una indirecta en toda regla para Miguel Ángel Llera, el marcador de Baiano, el autor del gol, en esa jugada. El miércoles se comenzará a fraguar el equipo titular del domingo.



