"Exigimos más transporte en los días de partido"
El Atlético busca soluciones para suavizar el caos del Calderón


El primer partido de Liga en el Calderón no acabó como esperaban los aficionados del Atlético. El equipo rojiblanco perdió, el Niño fue expulsado y la gran mayoría de seguidores tuvieron que soportar colas, esperas y debieron sortear los enormes problemas que ahora mismo implica acercarse al Vicente Calderón. El Atlético no quiere polemizar con nadie, ni Ayuntamiento ni empresas de transporte público, pero sí pretende que le hagan caso en algunos temas que preocupan a la afición.
En los partidos que se juegan los sábados a las 22:00 horas la afición que no acude en coche particular al estadio tiene problemas para regresar en transporte público. El Cercanías cierra antes de que acabe el encuentro y lo mismo pasa con el servicio de la EMT. El metro se colapsa ante tanta demanda. El club solicita que se refuercen los servicios los días en los que el fútbol acaba tan tarde. Muchos aficionados tienen que hacerse andando un largo trayecto para salir de una zona en la que muchos puentes están cortados por las obras y todo lleno de grúas y zanjas. Emilio Gutiérrez, director de comunicación del club, comentó que "queremos hablar con Cercanías, EMT y metro para pedir más transporte los días que el fútbol termina tan tarde".
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El portavoz de la Agrupación de Peñas del Atlético, Fernando Romero, comentó que "antes, durante y después del partido todo es un caos. Es insoportable, un embotellamiento humano y de vehículos". Romero no ve manera de ir al fútbol en condiciones: "Si vas en coche es imposible aparcar. A lo mejor habría que ir por la mañana, dejarlo y luego volver en transporte público. Imposible. Las peñas cada vez tienen que aparcar más lejos del estadio y si los partidos son tarde... entonces los problemas son mucho mayores. El metro se colapsa. Si el partido acaba a las doce, como el sábado, puede que estés una hora y media allí atascado".
El presidente del club, Enrique Cerezo entiende las quejas de la afición. Él también las sufre. Pero pide paciencia a los aficionados: "La ciudad necesita obras y tenemos muy mala suerte en sufrirlas tan de cerca. Llevamos un año de obras, todos las padecemos y supongo yo que estarán a punto de acabarse. La obra que hay ahora en Madrid es la más importante de los últimos años y posiblemente la más de los próximos cincuenta años". Ni Cerezo ni la cúpula dirigente del Atlético quiere líos con el Ayuntamiento. A finales de este mes, y si no sucede nada raro, ambas instituciones firmarán el acuerdo por el que el Calderón se demolerá y el Atlético se irá a La Peineta. Una operación que permitirá afrontar al club su futuro de una manera muy diferente a la actual: "Sólo le podemos pedir a los responsables que intenten acabar cuanto antes las obras y que causen las menores molestias posibles, pero poco más podemos hacer".



