Primera | Deportivo

Riazor vivió un Supercentenario

Superdepor y veteranos emocionaron a una afición que terminó invadiendo el campo

Bebeto
Luis de la Cruz
Delegado de Galicia y Asturias
Delegado de Galicia y Asturias del Diario AS desde 2006, donde inició su andadura en 2004 después de pasar por Marca y dxt Campeón. Pegado al Deportivo de por vida, a las duras y las maduras. Licenciado en Historia Contemporánea por la Universidad de Santiago y Máster en Periodismo de La Voz de Galicia y la Universidad de A Coruña.
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El día de ayer fue para no olvidar en A Coruña. Por la mañana, como en todo el país, la ciudad vibró con el oro mundial de la Selección de baloncesto. Por la noche, la fiesta continúo en Riazor con el partido homenaje al Superdepor en el acto central del Centenario del Deportivo. Sin duda, un domingo perfecto.

El partido estaba catalogado como homenaje al Superdepor, pero realmente fue un tributo, un agradecimiento a unos jugadores que situaron en el mapa del fútbol al Deportivo. Aquellos maravillosos años vividos entre 1992 y 1995 merecían un reconocimiento, y ayer fue el día.

Una pena las ausencias obligadas de Mauro Silva, Alfredo o Djukic, porque fue una noche mágica que nadie quiso perderse. Los héroes disfrutaron sobre el césped de Riazor, pero la grada gozo todavía más. Cerró los ojos y volvió al pasado, ése que hace grandes a los equipos.

Los años no pasan en balde, pero el Superdepor demostró que no ha perdido su esencia, su fútbol. Bebeto dejó su mágico recorte de tacón y cuando le cayó una en el área no perdonó. Fue grande, es grande y siempre será grande. Como no podía ser de otra forma el pase del primer gol se lo sirvió Fran con la misma zurda que desarboló a media España. Claudio dejó su garra y presencia, mucha más que muchos delanteros que actualmente pululan por la Liga.

El resto, magníficos y ordenados. Porque el legado y la obra de Arsenio tenía dos pilares simples, pero muy difíciles de encontrar en un equipo de fútbol: orden y talento.

Y enfrente más magia. Con los detalles de Djalma, el regate y los goles de Turu, el mando de Naybet...

Juan Acuña.

El partido, además del homenaje, era el Trofeo Juan Acuña. Y eso también tiene su significado. Además del Superdepor en Riazor había un equipo de veteranos, más de 300 ex futbolistas y todos los que ya no están con nosotros. Todos y cada uno de ellos han puesto su granito para que el Depor sea Super. Gracias, gracias, gracias.

Dos técnicos de primera fila

Arsenio Iglesias y Amancio Amaro fueron los encargados de dirigir a los equipos en el banquillo. Los técnicos, que se saludaron y dialogaron antes de empezar el partido, fueron los protagonistas menos visibles del gran homenaje que se vivió ayer en Riazor.

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Bebeto volvió a ser el triunfador

El jugador más querido por la afición del Deportivo, tanto por lo que fue como por su actitud ante el público, es Bebeto. Ayer regaló dos tantos a Riazor, que le se lo agradeció con los cánticos habituales de los noventa: "Bebeto se queda, Bebeto no se marcha". Tras el partido, aún en la campo, fue manteado por los aficionados que no olvidan al brasileño.

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