"Torres ha aceptado que podrá ser suplente"
El técnico recogió el premio Sabia Elección Grupo Yllera al mejor técnico de la pasada campaña, en un ránking elaborado por AS. Y allí, en Rueda, atendió a este periódico.

Por los méritos que demostró en Osasuna ha recibido este premio de la Bodega Yllera y por los mismos méritos le contrató el Atlético de Madrid. ¿Qué podemos esperar de Javier Aguirre en el club del Manzanares?
Pues soy un entrenador que quiere cumplir con las expectativas que ha levantado. Pero también le digo que no hay entrenador sin jugadores...
En el corto tiempo que lleva en el Atlético ya habrá tenido tiempo para hacer un diagnóstico de la situación.
Sin duda. En mi opinión el Atlético necesita urgentemente resultados antes que espectáculo. Hay una urgencia histórica por rectificar el síndrome perdedor que pude sentir al llegar a este club y a este vestuario.
Explique este concepto porque me suena a cerrojazo y usted no destacó en Osasuna por ser conservador.
Para empezar le diré que el estilo de juego lo marcan los jugadores con los que cuentas. Pero respóndame a esta pregunta: ¿Qué gano yo si damos un maravilloso espectáculo y perdemos? Nada. El Atlético no ganaría nada y el Atlético lo que necesita son puntos. Más de sesenta y tantos puntos que son los que necesitamos para cumplir el objetivo de entrar en Europa. Y esto hay que conseguirlo con buen fútbol.
A lo del buen fútbol me refería...
¡Por supuesto! Tendremos un estilo definido, manejando siempre la pelota, seremos los protagonistas del partido, sin especular, sin encerrarnos en torno a nuestra portería.
El Calderón lo agradecerá. Eso es lo que se espera de Javier Aguirre.
Naturalmente, si con el tiempo somos unos fenómenos cortando, tocando, pasando de primera y marcamos, pues bienvenido sea ese fútbol. Pero hoy por hoy tenemos que conseguir resultados con un fútbol inteligente.
Y también espera el aficionado del Atlético que haga las rotaciones en las alineaciones, esas que le hicieron famoso en Osasuna. Es parte de su filosofía...
Sí, sí, sí. Yo hago rotaciones si cuento con dos jugadores que me igualen el rendimiento y con un grupo humano que acepte este sistema de trabajo. En Osasuna lo mismo me daba Izquierdo que Flaño. Ninguno era más ni ninguno era menos.
Yo quiero que los veintidós jugadores se sientan importantes. Si tienes a once consentidos a tu lado entrenando y a otros once los mandas a tomar café y que vuelvan luego, eso no funciona. No regalo nada a nadie, pero quiero al plantel completo con hambre. No quiero a Petrov solo para un puesto, sabiendo que no tiene competencia y se pase la semana entera remoloneando sin entrenar porque sabe que jugará siempre haga lo que haga.
¿En ese paquete de rotaciones incluye a Torres?
Yo le he dicho personalmente a Torres que en algún partido no será titular. Y él me ha respondido que lo acepta y le parece fenomenal, porque es una manera de hacer equipo. Esas son mis reglas y mis leyes.
Torres o...
O Mista. Galletti o Maxi, Maniche o Luccin, Leo Franco o Cuéllar y así....
En Pamplona tuvo voces críticas contra las rotaciones.
Me decían que añoraban las alineaciones de corridillo que todo el mundo recordaba de memoria. ¿Y qué coño ganaron con aquellas alineaciones de corridillo? ¡Yo puse a Osasuna en Champions!
Es un estilo peculiar de manejar una plantilla.
Mi base de trabajo se fundamenta en la conducta humana. En lo que vi cuando fui jugador. Jugué un Mundial, ochenta y cuatro partidos internacionales y un año en Estados Unidos y no me putearon demasiado... Pero vi a muchos compañeros ignorados, negados por su entrenador...
¿Y estos problemas los detectó al llegar al Atlético?
Escuche lo que le digo. Yo hablo bien clarito y a la cara. Al entrar en el vestuario dije a los jugadores que no teníamos ningún crédito. Que debíamos ganarlo en el campo. Que no quiero viejas rencillas, rencores ni falta de compañerismo. Que no habrá ningún pretexto para decir que hemos fracasado. Que no nos valdrá con cuarenta y dos puntos para salvar el pellejo en la mitad de la tabla.
¿Y?
Hubo más. Expliqué que no quiero en el Atlético ese pesimismo cercano al tormento por tener cara de perdedores. Les dije que levantaran la cara, que se miraran al espejo, que se sientan seguros porque hay catorce internacionales capaces de pelear con Barça y Madrid.
¿Y necesitará líderes?
También. Quiero que chicos como Torres o Leo Franco, que han vivido épocas duras, aporten su frescura y ayuden a la gente a no pensar en negativo. Yo lo he dicho en la caseta: 'señores, la afición es noble y está entregada. La directiva les paga bien y al día'. Pongamos todo para responderles.
Es usted directo ¿eh?
Al futbolista no se le puede engañar. No son tontos. Saben cuando confías en ellos o estás fingiendo. Prefieren que les digas a la cara las malas noticias, porque te lo agradecen. Le contaré una anécdota.
Cuente.
En un club que no diré salí campeón un domingo. El entrenador, que tampoco diré, me dijo que el lunes subiera al despacho del presidente a renovar por tres años. Allí fui yo a renovar tan confiado y me dice el presidente que el técnico me puso ¡en la lista de bajas! Mire, diez años me duró el enfado y todavía no puedo mirar a la cara a ese personaje. A un futbolista no se le miente.
¿Usted es un psicólogo más que un entrenador?
Me conduzco por la experiencia de futbolista. Yo hablo claro, lo vieron en aquella expulsión de Petrov en Getafe. Dije ante la Prensa que merecía volver andando a casa. Pero antes, en el vestuario, ya le dije que por su puta expulsión nos comprometió a todos y lo entendió. Y advertiré a otros si hablan demasiado con la Prensa y nos desestabilizan o... Esto se habla en el vestuario, mirándonos a los ojos.
¿Y funciona?
Pues claro. Tenía que haber visto al Atlético en el vestuario de El Sardinero. ¡Yo sabía que no perdíamos! Lo podía oler en ese ambiente de abrazos, de gritos, de compenetración, de alegría por jugar. Éramos una sola persona. Y ganamos...
¡Qué confianza!
El modelo a seguir es el de la Selección española de baloncesto. ¿Lo ha visto? Pepu da minutos a todos y saltan a la cancha a morir. Imagine que Pepu tuviera un quinteto fijo y que a Mumbrú le diera veinte segundos al final. Saltaría al parquet diciendo que juegue 'tu madre'. Tienen que sentirse importantes...
Y unidos.
Fíjese que he hablado con varios entrenadores que fueron campeones de Europa. ¿Y sabe en qué coincidieron? En que el vestuario era una familia. Es clave para conseguir éxitos deportivos.
Desde luego, usted ha puesto un petardo al Atlético justo en el sitio exacto.
Ya verá cómo mis mejores fichajes del año serán Petrov, Luccin, Gabi y Galletti.
¿Y eso?
Porque ya he hablado con ellos. Se han quedado por gusto y me han garantizado que Petrov marcará más de un gol al año, que Luccin pisará ¡carajo! Las dos áreas como sabe hacerlo, y Gabi y Galletti lucharán hasta morir sacando todo lo que tienen. Les conté una teoría y la han entendido.
¿Podemos saber la teoría?
Pues claro. En noventa minutos de partido, hay veintidós de juego efectivo por cada bando. Es decir, unos dos minutos tiene cada jugador el balón sumando sus intervenciones. ¿Y qué coño hace ese jugador en los ochenta y ocho minutos restantes? ¿Mirar o participar? Ahí busco la respuesta de un buen futbolista. Que cuando no tiene el balón sepa abrir espacios, buscar desmarques, llevarse defensas o, simplemente, estorbar al rival. Que trabaje noventa minutos...
No se me pasará preguntarle por Agüero...
Pedazo de futbolista. Ya estaba cuando yo llegué, no es un fichaje mío, pero yo doy brincos por tenerle en el Atlético. ¡Lo quería toda Europa!
Titular indiscutible. ¿No?
Tranquilo amigo. Marquemos bien los tiempos. Es un chaval fenómeno, pero no le puedo tirar a los leones. Tengamos paciencia ahora con él, porque será una estrella mundial muy pronto. Pero está adaptándose...
Dígame si con los casi sesenta millones de euros que se ha gastado el club en fichajes puede aspirar a ganar la Liga.
Yo le digo que podemos entrar en Europa.
El presidente Cerezo apostó por clasificarse para la Champions.
Mi tesis es entrar en Europa, la del presidente...
Pues ahora dígame su pronóstico para el campeonato.
Me parece que la final de la Supercopa de Europa ha cambiado los pronósticos. Todo el mundo apuntaba hacia el Barcelona como favorito, pero la contundencia de la victoria del Sevilla deja abierta la Liga.
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De momento todo le va bien. ¿Brindamos con una buena copa de vino Yllera?
Claro. Pero ojo, el Atlético está en órbita pero se alimentará domingo a domingo.



