La nueva Champions trae morbo y vendetta
El Madrid se medirá otra vez al Lyon. El Chelsea ante el Barça


Morbo y vendetta, esos son los regalitos que la nueva Champions le trae al Real Madrid y al Barcelona, que tendrán como grandes rivales en la fase de grupos a dos de sus últimos cocos: el Lyon y el Chelsea respectivamente. El otro representante español, el Valencia, tuvo más suerte. Sólo el Roma parece capaz de disputarle la primera plaza de su grupo, el D.
La bola del Madrid abrió el grupo E. A Capello se le debieron poner los pelos como escarpias cuando escuchó el nombre de su primer rival: el Lyon. Los franceses son uno de los conjuntos más admirados por el nuevo técnico blanco, que aprecia la mezcla de clase y fuerza del equipo que dirige Houllier. Al menos le quedará el consuelo de haberles arrebatado a uno de sus pilares, Diarra, que tendrá la ocasión de probar sus condiciones ante los rivales que mejor le conocen, sus ex compañeros. Vendetta para el Madrid, que podrá limpiar la afrenta que el Lyon le inflingió la pasada edición, y morbo por ver a Diarra frente a sus ex y por comprobar si Capello eligió al mejor jugador del equipo galo. Sobre el papel sí cabe pensarlo, puesto que Jean Michel Aulas, su presidente, dijo tras el sorteo que de haber sabido que el Madrid se cruzaría en su camino "habría vendido más caro a Diarra".
El Madrid abrirá la Champions en Francia. Jugará ante el Lyon el miércoles 13 de septiembre. Su primer partido de la Copa de Europa 2006-2007 en el Bernabéu será el día 26 del próximo mes, frente al Dinamo de Kiev. El Steaua rumano será el otro rival de grupo. Los pronósticos apuntan a que el Madrid y el Lyon se clasificarán, pero los ucranianos del Dinamo advirtieron ayer en Mónaco que "no vamos de comparsas. Ganar al Dinamo no será fácil y mucho menos en Kiev".
Noticias relacionadas
El Barça, actual campeón, está en el grupo A y jugará contra el Chelsea, Werder Bremen y el Levski, que será el convidado de piedra en el que ya es el 'grupo de la muerte'. Laporta dijo tras el sorteo que "no hay nada de lo que preocuparse. El Barça es el actual campeón y el problema será para nuestros rivales". Sus palabras no coincidían con el gesto de su cara, y es que sus propios jugadores son los que sacaron las bolas de los rivales azulgrana. Dicen que Rijkaard, que siguió el sorteo por televisión desde la concentración del Barça en el Principado (hoy disputa al Sevilla en Montecarlo la Supercopa de Europa) se llevó un buen susto cuando vio que Puyol y Deco sacaron las bolas del Chelsea y del Werder Bremen.
Pero el balón aún no ha echado a rodar. Si el Barça, el Real Madrid y el Valencia, que fue cabeza de grupo y se medirá contra el Roma, el Olympiacos y el Shakhtar ucraniano, quieren alcanzar la final del 23 de mayo próximo en Atenas, tendrán que dejar en la cuneta a muchos de los mejores equipos de Europa, aunque esta temporada, por vez primera en la historia de la Champions, no estará la Juventus, lo que sin duda la hace una competición más asequible.



