Oliveira sigue sin aparecer y el club le expedientará
Un millón de euros, posible multa

Abrir un expediente es, en términos jurídicos, incoar un procedimiento sancionador por una falta disciplinaria contra los Estatutos que rigen las normas de funcionamiento de una entidad. Lo primero que se hace es abrir diligencias informativas para determinar el grado de la falta disciplinada que se está juzgando. Para llevarlo a cabo, la empresa en cuestión (en este caso el Betis) nombra un Juez Instructor y un Secretario quienes, una vez completo, dan traslado del mismo al interesado para que presente sus alegaciones. Es entonces cuando se determina la sanción.
Esto es lo que le espera al brasileño Ricardo Oliveira por retrasar más de lo cortesmente permitido su llegada a Sevilla. El objetivo definitivo de este expediente que ya está siendo elaborado por los servicios jurídicos del club no es otro sino hacer efectiva la sanción de un millón de euros fijada por haber faltado a su trabajo más de tres días cuando debió ponerse a disposición de la empresa que le paga el pasado día 12 de los corrientes.
El contrato de cesión de Oliveira con el Sao Paulo concluyó el pasado día 10. El Betis no le permitió quedarse para jugar la vuelta de la Copa Libertadores porque no recibió de la FIFA un documento que reglamente y autorice las cesiones por unos días y consideró insuficiente el escrito que le remitió la CONMEBOL a instancias del equipo brasileño. El deseo del jugador, en realidad, es quedarse hasta el mes de diciembre, como mínimo, a lo que se opone el Betis.
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Y sigue buscando refuerzos
El Betis sigue apurando como puede la búsqueda de refuerzos. Pero no lo tiene nada fácil. Anteayer ofreció cinco millones de euros por Regueiro, pero el entrenador del Valencia no pone fácil su posible salida. Algo parecido a lo del delantero Klasnic, por quien ofreció cuatro, pero tampoco le dejarán salir. El club sigue peinando el mercado, pero se encuentra con la realidad de que no hay muchos jugadores y los que le interesan resultan excesivamente caros. Y el tiempo apremia.



