Kezman se reivindica y Agüero sigue en racha
Dos goles del serbio y uno del Kun liquidaron al Shanghai


El primer día fueron Agüero y Miguel. Y ayer Kezman y Torres. Parece que este año hay más competencia que nunca y que cuando uno esté mal habrá otro compañero que sacará las castañas del fuego. Frente al Shanghai Shenhua fue Mateja Kezman. El serbio no está a gusto consigo mismo ni con los demás.
Consigo porque el año pasado no demostró su capacidad goleadora. Vino precedido de fama de matador y no cumplió. Y con los demás porque entiende que el entorno no le favorece. Kezman sabe que este año hay mucha competencia y no está dispuesto a pasar ni una oportunidad. No lo hizo en el primer gol del Atlético, en una bonita jugada del Niño. Kezman estuvo donde tiene que estar. No es un jugador habilidoso, pero sabe moverse bien dentro del área y ayuda desde arriba. Tampoco perdonó en el segundo, en un error del cancerbero local. Suyas fueron las ocasiones y los detalles del partido. Además de los goles tiró fuera una vez, habilitó a Torres para que el español fallara un gol casi cantado y a punto estuvo de marcar de nuevo a tres minutos para el descanso.
Cuando Aguirre le cambió se fue al banquillo y se saludó uno por uno con todos los jugadores que estaban allí. Saludó incluso a los empleados chinos que han estado ayudando al Atlético en Shanghai. Ya cuando había marcado todo el banquillo saltó de alegría. Parece como si todos quisieran llevar en volandas al serbio, que protesta con goles. Su alegría en la entrega de la Copa, al lado de Antonio López, lo dice todo.
Torres.
Torres también lo hizo casi todo bien. Protagonizó dos o tres arrancadas de las suyas y provocó el entusiasmo en la grada. Falló cara al gol, pero ayer no era fácil debido al lamentable estado del campo. Iba a jugar de inicio Agüero, pero con algunas pequeñas molestias se prefirió no forzarle. El Niño sabe que es fijo, pero conviene no dormirse. Porque luego salió Mista y se pegó por cada balón (más bien le pegaron). Es lo que quiere Aguirre. Calidad y puntería arriba y guerra y lucha abajo.
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Cumplió el Atlético, quien va de menos a más. Marcó tres goles y pudo hacer alguno más. Pero tuvo la pelota y manejó el partido. Ganó con solvencia y probó cosas. Aguirre quitó a Petrov, que hizo un buen encuentro, y metió a Pernía. Entonces Antonio López adelantó su posición y se colocó de interior. Es la primera vez que el mexicano lo hace. Aguirre vio a Costinha y Luccin juntos tras el descanso y ya es noticia que al luso no le pase nada malo.
Goleó el Atlético, se llevó su primer torneo de pretemporada y contó con ayuda desde las gradas. Y, sobre todo, le metió ritmo al partido, algo de lo que había adolecido hasta ahora. Al final sonó el himno de We are the Champions, justo lo que necesita el Atlético para encarar con optimismo la temporada.



