"Un equipo de prostitutas llama mucho la atención"
Se atrevió a mezclar el tema de la prostitución con el fútbol en su película 'Estrellas de la Línea' y acertó. El director del film nos cuenta su gran experiencia.


¿Qué les diría a los que aún no la han visto la película?
Que es una película en la que hemos tratado de conmover por medio de la risa y el llanto. No es una película de prostitutas, ni de fútbol, sino sobre seres humanos que viven al borde del abismo y tratan de sobrevivir día a día y que lo hacen con una dignidad y un sentido del humor bastante sorprendente.
Las chicas de La Línea reclamaban, ante todo, la dignidad. ¿La encontraron en el fútbol?
El fútbol les ha dado algo que no tenían en sus vidas: les convirtió en un equipo y les dio la oportunidad de hacer algo como tales. Allí, en Guatemala, en La Línea, trabajan de forma independiente y son rivales unas de otras. El equipo de fútbol les dio la posibilidad de hacer algo como grupo, de crear lazos de solidaridad que antes no existían entre ellas. El fútbol les dio, además, un objetivo común y una ilusión.
¿Costó mucho que se metieran en su papel?
Esa ilusión hizo que se levantaran todos los días a las seis de la mañana y que estuvieran entrenando a las ocho en punto. Así durante tres meses. Y luego, además, el fútbol las dignificó porque las hizo visibles. No es lo mismo un equipo de fútbol cualquiera que uno de prostitutas porque llama la atención. Mucha gente ha tenido la oportunidad de acercarse a ellas y comprobar que son gente corriente.
¿Cómo se le ocurrió mezclar el fútbol con la prostitución, parece como que no casan muy bien?
Al principio fue algo utilitario porque sabíamos que así íbamos a llamar seguro la atención, a ellas les interesaba mostrar sus peticiones, pero en cuanto empezaron a jugar los partidos y perdían, lo que querían era ganar y se olvidaron de su decálogo y terminaron siendo un equipo de verdad, no un equipo de prostitutas, muy malo hay por cierto, pero un equipo de fútbol.
Sus dos últimas películas, La gran Final y Estrellas de la Línea tratan sobre fútbol ¿El fútbol es su obsesión?
En estas dos sí, porque el fútbol me parece de todas las actividades la que mejor vertebra las pasiones, la que mejor saca lo mejor y lo peor de los seres humanos. Cuando cuentas historias quieres penetrar en el alma humana y el fútbol lo consigue.
En el Mundial también hubo polémica, por cierto, por el tema de la prostitución. ¿Hará una película sobre ello?
La prostitución es un asunto complejo. Yo estoy en contra de la forzada por las mafias, pero hay un tipo de prostitución, como el de las mujeres de La Línea, que lo hacen por cuenta propia, de forma voluntaria y que encuentra en ella un recurso para sobrevivir, que me parece lícita. Yo me negaría a condenar la prostitución que pudo haber en Alemania durante el Mundial, aunque creo que al final no hubo tanta como se esperaba. Hay que condenar a los proxenetas, a las mafias, a todos los que no están en la prostitución sino en la sociedad en general y no ir contra las prostitutas, sobre todo contra las que lo hacen de forma voluntaria.
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¿El final de la película es un final feliz?
En lo deportivo sí porque ganan, pero en cuanto a sus vidas no. Una acaba en la cárcel, otra huyó de La Línea... Ellas dejaron de jugar al fútbol y ahora están intentando salir de la prostitución. Si lo consiguen y logran una vida mejor, ése será el verdadero final feliz.



