Navas madruga para estar en Isla Canela
La noticia saltó ayer en la concentración nervionense. Jesús Navas, que no viajó con el equipo, se presentó muy temprano para trabajar junto con sus compañeros. Eso sí, sólo por la mañana y después regreso a la capital. El joven se integrará paulatinamente para mejorar de su problema.

Jesús Navas apareció por el hotel de concentración sevillista a las seis y media de la mañana. El canterano esperó en el hall a que bajaran sus compañeros para participar en el primer entrenamiento del día. Navas, en el proceso de adaptación progresivo que está realizando, acudió a la concentración sólo unas horas. Realizó el trabajo físico de las siete y cuarto de la mañana y el que los técnicos prepararon en la playa a las 11:00 horas.
Al mediodía, el futbolista canterano, acompañado del psicólogo del club y de Jaime Rodríguez de Moya, su agente, regresó a su casa de Los Palacios.
Pese a que tuvo que levantarse a las cuatro de la madrugada, Navas trabajó con un alto ritmo de exigencia, sin notar lo más mínimo la complicada situación por la que atraviesa. "Irá viniendo a la concentración paulatinamente. Tiene una gran disposición y seguro que las cosas marcharán bien. La intensidad de la crisis que sufre ha disminuido y el hecho de que esté aquí es un buen síntoma", explicaba Miguel Ángel López, psicólogo del club nervionense.
La idea es que Navas aparezca de vez en cuando por la concentración en la localidad onubense. El próximo día aguantará las tres jornadas de trabajo que tienen preparados Juande Ramos y el cuerpo técnico. Comerá y dormirá la siesta con el equipo. Con el tiempo, la idea es que el extremo palaciego pueda dormir alguna que otra noche en Isla Canela.
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Aparentemente, Navas se encuentra en una extraordinaria forma. Una vez más, el jugador destacó en las pruebas físicas matinales, comandando su grupo en la carrera continua. "En este tema no tiene ningún problema. Físicamente el niño es un superdotado", cuenta Marcos Álvarez, uno de los preparadores físicos. Los técnicos del conjunto nervionense también le han preparado a Navas unas sesiones de trabajo en Sevilla para que no pierda el hilo de la preparación.
Durante toda la mañana, Navas estuvo riéndose con sus compañeros y disfrutó en la playa. Su lucha contra la crisis que le provocan las concentraciones largas sigue en marcha. De momento, el canterano tendrá que ir superándolo a base de madrugones terribles y de chuparse cientos de kilómetros (alrededor de 200 separan Sevilla de Isla Canela) con tanta ida y vuelta. Todo ello para que muy pronto pueda estar todo el día con el grupo.



