La junta del Barça se quedó con 1.300 entradas de más
Lo justifica en sus compromisos. El cambio no se comunicó a los socios; para Vicens fue "un error de cálculo".


Asolamente cinco días de la final de Champions ante el Arsenal, a la directiva del Barcelona no le quedó más remedio que admitir el último juego de manos para reducir el número de entradas disponibles para sus socios, una cantidad ya de por sí reducida.
En la presentación del proceso para adquirir localidades se comunicó que se asignarían 6.000 para los socios a través del RACC, la agencia de viajes oficial de la entidad. Sin embargo, el vicepresidente primero, Albert Vicens, reconoció ayer que sólo se pusieron a la venta 4.700, por lo que hasta 1.300 se quedaron en manos del club.
Vicens justificó esta maniobra por los "numerosos compromisos ineludibles" del Barça. Primero explicó que el presidente azulgrana, Joan Laporta, había tratado de arrancar 2.000 localidades más a la UEFA o a la Federación Francesa de fútbol, lo que finalmente no obtuvo.
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Y después pasó a asumir lo que calificó de "error de cálculo" y "falta de previsión" del club, motivo por el cual no habría avisado antes a los socios del cambio de planes.
Con todo, Vicens aseguró que la determinación de restar entradas a los socios "es lo mejor para el futuro del club, porque ha prevalecido el beneficio del Barcelona como institución". Lo cierto es que de las previsiones iniciales (980 pases para compromisos institucionales y 800 para el área deportiva) se ha pasado a 1.628 y 1.435, respectivamente, gracias a esta jugada de última hora.



