Por los que faltaron
10 de mayo de 2006. El Sevilla Fútbol Club escribe su nombre entre los grandes de Europa. Luis Fabiano, Maresca y Kanouté son los héroes de esta Copa de la UEFA. Pero son muchos los que han trabajo para conseguir este título.

Corazones sevillistas. Por todos los que se fueron a otra vida sin poder vivir la felicidad de ayer, por todos los que no pudieron estar, por los jóvenes que llevaron a sus padres de las manos para que el destino hiciera justicia con ellos, por los que nunca perdieron la fe, por los que siempre han sufrido y defendido a su Sevilla, por las madres que han visto como el fútbol destrozaba a sus más queridos. Por todos los sevillistas, ahí la tenéis.
Preparen la fiesta. El día se unirá a la noche. La expedición llegará a Sevilla alrededor de las siete de la tarde. Allí, un autobús sin techo, recogerá a la expedición y la trasladará a la Catedral. Después, el equipo irá al Sánchez Pizjuán.
Jugada del destino. Suele ocurrir. Es casi una norma en las hazañas importantes. Siempre, siempre, el gol lo marca el menos inesperado. El que se ha llevado más críticas durante todo el año, el que quiso arrojar la toalla en Navidades, el inadaptado: Luis Fabiano. Él comenzó la goleada.
"Somos grandes". La afición ofreció una lección. Miles de sevillistas recibieron en el Philips Stadium a los jugadores de su alma. Minutos más tarde, el autobús del Middlesbrough llegaba escoltado por menos de cien hinchas. Ahí comenzó el Sevilla a ganar el partido.
Críticas a la UEFA. No se puede tener más arte. Mientras los sevillistas esperaban el autobús del equipo, dos autobuses de dirigentes de la UEFA aparecían en el estadio. El grito fue unánime: "Dónde están las entradas, las entradas dónde están...". Los seguidores se acordaban de los miles que se tuvieron que quedar en casa.
Con el espíritu de Suker. Una mezcla explosiva de ex jugadores se dieron cita en las gradas para empujar al equipo. La magia de Suker, el cañón de Polster, la imaginación de Pintinho, la elegancia de Francisco, la contundencia de Martagón, la definición de Loren, el corazón de Pablo Blanco, la capitanía de Alfaro, el sevillismo de Antoñito, la garra de Curro San José. La historia viva de este centenario club.
Gracias a todos. Y a Palop. El que escribe estas líneas sólo puede repartir el mérito del sueño conseguido entre todos los jugadores. Pero Palop debe llevarse una mención distinta. El portero ha sido la bandera del equipo durante todo el año. Ayer le sacó un remate debajo de los palos a Viduka que paralizó cientos de corazones. Un porterazo a quien el fútbol le debía cosas como la de ayer.
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Aragonés, quítate la venda. David es el mejor lateral izquierdo de España. Lo quiera Aragonés o no. El mallorquín firmó un partidazo, como lo viene haciendo en los últimos cinco años. Im-pre-sio-nan-te. "¡Aragonés, llama a Antonio López!", gritaban con genio desde la grada. Si a los Mundiales tienen que ir los mejores, Aragonés aún está a tiempo.
Del Nido, Monchi, Juande... Todos pasarán a la historia de este club. Del Nido ha sido capaz de inyectar valentía a una entidad que navegaba sin objetivo alguno. Su ambición ha encontrado el premio. Al igual que Monchi, a quien esta Copa le ha supuesto sangre, sudor y muchas lágrimas. Sin olvidar a Juande Ramos, que ha sabido recoger la herencia de Caparrós para dar el paso adelante que la gente esperaba desde decenas de años. Enhorabuena.



