El Zaragoza se levanta y deja al Alavés en la UVI
Los de Piterman se la juegan en la última jornada


Savio dijo adiós a lo grande, a hombros de sus compañeros y dando una memorable vuelta final a La Romareda. El fútbol suele hacer justicia con los grandes jugadores y el zurdo de las piernas rojas fue el mejor en su último día. Se convirtió en la pesadilla de un Alavés que se juega la vida en Primera en la última jornada, un puesto al infierno al que también opta el vigente campeón de Copa, el Espanyol. Los de Vitoria tendrán para este definitivo duelo el aliento de sus aficionados en Mendizorroza, frente a un Deportivo que se juega conservar la plaza de Intertoto en la clausura de la temporada. El Zaragoza, con maletines o sin ellos, quería darse una alegría en su cierre de la temporada en La Romareda y lo consiguió con creces. El partido no tuvo nada de extraordinario, pero la victoria, contundente e inapelable, y la última sinfonía de Savio dejaron satisfecha a la parroquia. Ni hubo gritos, ni reproches. Sólo aplausos. Una tarde de vino y rosas que fue de vinagre y espinas para el Alavés. El 3-0 le deja casi inerme ante la jornada final. Demasiado riesgo para los vitorianos.
Podría afirmarse que el partido empezó y acabó en Savio, porque se empezó a jugar cuando el brasileño quiso. La primera parte ni tuvo fútbol ni ritmo. El Zaragoza jugó atascado y el Alavés arriesgó lo imprescindible. Parecía como si no le fuera la vida en ello. A Savio se le terminaba el tiempo sin haber dicho gran cosa y decidió empezar a hablar tras el descanso. Y ya no paró. Todos se callaron para escucharle, para oír entre los aplausos del público el sonido especial que desprende cada caricia del brasileño al balón. Porque cuando Savio golpea la pelota, suena diferente. Es el don de los grandes futbolistas. También lo es Diego Milito, que se reencontró con el gol y puso fin a casi dos meses de sequía.
El 1-0 acabó de derrumbar al Alavés y ya Savio jugó a sus anchas. El brasileño se coció y se comió solito el penalti del segundo gol y propició el tercero con una falta endemoniada que se le escapó a Costanzo. Allí acudió Óscar para firmar el último de la tarde y engrandecer el adiós de otro gran 10 para la historia del Zaragoza en la Liga.
Víctor Muñoz: Ha sido una gran despedida
"Ha sido una gran despedida de la temporada en La Romareda, sobre todo por los tres goles y por la alegría del público, que se merecía un final de temporada así en casa. Hay que hacer mención especial a Savio, al que la afición ha despedido con mucho cariño. También ha sido muy bonito que pudiera jugar unos minutos en la segunda parte César Jiménez, que ha tenido un premio tras superar su grave lesión de rodilla.
Piterman: Todavía tenemos opciones
"Vamos a depender de lo que pase en la última jornada. El Espanyol está a dos puntos y todavía tenemos opciones de mantener la categoría, pero cuando llevas varias jornadas sin depender de ti mismo, la cosa es muy complicada. Lo de los maletines existe porque el sistema de competición es absurdo. No es lógico que tres jornadas antes del final haya un campeón. Tendría que haber un play off como en otros deportes.
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