Otra vez Puentes Leira
El árbitro se comió un claro penalti sobre Joaquín


Desde que se instauró hace una década en nuestra Liga que las victorias valieran tres puntos en lugar de dos como antaño, empatar fuera, otrora un sueño perseguido por entrenadores precursores de cerrojos, catenaccios y demás tácticas ultradefensivas, dejó de ser rentable. El cambio de concepto fue tan brutal que los interesados ya no presumían de haber arañado un mísero punto sino que lloraban por haber perdido dos... hasta ayer. No les voy a decir que Betis y Athletic fueran descaradamente a repartirse uno cada uno. De hecho, si alguien mereció ganar fue el equipo vasco. Pero sí afirmo que este 1-1 les ha sabido a gloria bendita. A oro en paño, a angulas de las más caras. Es como si ayer sellasen definitivamente su salvación, pero fue un empate no buscado. Ambos fueron a por la victoria, pero quien creó más ocasiones fue el Athletic. Como será, que el mejor hombre del Betis estaba siendo Toni Doblas, quien no obstante, echó un borrón a su inmaculado partido con un arriesgado despeje en corto que llegó a Mari Lacruz quien, con rabia, casta y orgullo, empotró el balón en el fondo de las mallas. Era el 1-1. Un gol que hacía justicia a medias.
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Pero antes, en el minuto 40, hubo una jugada decisiva. Joaquín, que hizo un partido sensacional (volvemos a disfrutar del genio de El Puerto) se marchó por velocidad de todo rojiblanco que le salía al paso. Se plantó delante de Lafuente y Luis Prieto le agarraba y le agarraba, hasta que no pudo más. Penalti escandaloso y posiblemente expulsión. Pero Puentes Leira hizo lo que mejor sabe hacer: equivocarse. Supongo que para él fue un tremendo esfuerzo acertar, a los 26 minutos concediendo el gol que marcó Robert a pesar de que Ustaritz (por cierto, un muy buen central, síganle) sacó el balón que había botado un palmo dentro de la portería. Lo 'normal' era que lo hubiera anulado' Lo 'lógico' fue que no señalase el mencionado máximo castigo. Así está nuestro querido arbitraje celtibérico.
Pero eso no achica los méritos de este aguerrido, luchador y ofensivo Athletic. Sí, sí. Han leído bien. Ofensivo. No por jugar con cinco atrás se es 'amarrategui'. Lo que cuenta e+-s querer y llegar. Con ese impresionante jugador que es Iraola, el Joaquín de San Mamés para que ustedes me entiendan, y la magia de Yeste, los vascos pusieron todas sus armas para llevarse los tres puntos. Sólo fue uno. Puede ser suficiente. También para el Betis, pero ojito, que esta Liga está loca, loca, loca,.



