25 años de la primera Liga
Mikel Alonso, hijo de Periko, rememora lo que su padre le ha contado de aquel 26 de abril de 1981


Qué mejor nexo de unión entre la Real que hoy hace justo 25 años conquistó en Gijón su primer título de Liga con la actual que la saga que inició Periko Alonso, tuvo continuidad con Xabi Alonso y ahora completa orgulloso Mikel Alonso. Son los Alonso de toda la vida, un apellido que en esta fecha tan especial nos sirve de vínculo entre aquel histórico equipo bicampeón de Liga y la actual plantilla de la Real. Del Periko campeón del primer título liguero al Mikel que paradójicamente lucha por mantener al club en Primera han pasado ya 25 años. ¿Qué se habrá transmitido de padre a hijo? Este peculiar caso ligado al club realista es el ejemplo de cómo los que vivieron aquel 26 abril de 1981 han sido los transmisores de la gesta a una generaciones que sólo la conocen de la voz de su aita o su ama. Mikel Alonso cuena a AS su particular baúl de recuerdos de aquel día.
Su padre se jugaba la Liga en El Molinón. Mientras, él permanecía tumbado en su cuna ajeno a semejante hito. Mikel acababa de cumplir un año y estaba con su madre, Marisabel, que para entonces esperaba ya a su segundo hijo, Xabi, que nació en noviembre de ese mismo año. "Mi primer recuerdo es muy a posteriori porque era muy pequeño cuando pasó", afirma Mikel, el único de los tres hijos de Periko que había nacido en la primera Liga. "Pertenece a las muchas cintas que tiene mi padre guardadas de la época de la Real y de su otra etapa en el Barça", continúa. Periko guarda muchas cosas de aquella fecha, sobre todo cintas con las que enseñaba a unos pequeños Xabi y Mikel lo que ocurrió hace 25 años. "Hay una cinta que en casa se guarda con cariño. Es la de los resúmenes de este primer título de Liga, en la que están los de la Liga anterior, la que se perdió sólo en Sevilla. Me acuerdo de ver aquellas imágenes con Xabi, con la ama y con el aita, y la verdad es que hay goles muy bonitos. Ver a López Ufarte por la banda, los tantos de Satrustegi y algún buen gol de mi padre también". Pero Mikel no olvida otra cinta de video. "Está más centrada en el partido de El Molinón y es muy emotiva porque conectan con una bar de San Sebastián en el que escuchan el partido por la radio. Llega el momento del gol y ves cómo lo celebran, y a mi padre, que se agarra a la valla". La celebración por diferentes pueblos de Guipúzcoa fue histórica. La familia Alonso tiene una anécdota que resume el sentir de una provincia que se tiró literalmente a la calle para recibirlos como héroes. Cuando Periko y su mujer se fueron de fiesta con el equipo, dejaron a Mikel con sus abuelos en Orendain. El equipo campeón se fue de gira en autobús por diferentes pueblos de guipuzcoanos. Alegia, un pueblo cercano, se enteró de que los campeones no iban a pasar por su ayuntamiento. Usaron a Mikel como cebo. Fueron al pueblo anterior a decirle a Periko que su hijo estaba en Alegia esperándole y recogieron a Mikel y sus abuelos de Orendain para llevarlos a Alegia.
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Guipúzcoa se volvió loca con un triunfo que Periko recuerda sin excesos. "No ha sido de hablar mucho de la cuestión, pero sí que nos ha comentado alguna vez que aquello fue una pasada, que tenían un equipazo, que jugaban muy bien y que ganar la Liga fue para ellos algo increíble", explica el tolosarra, que no puede negar que aquello influyó de alguna manera en la profesión que tienen él su hermano Xabi. "No nos acordamos mucho, pero sí que nos ha contado que estaba con el jaleo de los entrenamientos, de la alimentación. El juguete que Xabi y yo teníamos entre manos era el balón".
Más que contar Periko, fueron Xabi y Mikel los que, en sus travesuras infantiles, descubrieron el 'baúl' de los recuerdos de su padre. "Encontrabas alguna cosas y entonces le preguntabas, algo de la Liga, algo del Barça o del Mundial. ¿De quién es esta camiseta que has cambiado? El aita no se ha pasado la vida enseñándonos cosas, pero es cierto que nos picaba la curiosidad. Te daba el nombre del jugador y lo que ocurrió en el partido. Hay muchas cosas: fotos, camisetas, botas, placas". Pero sólo cuando se ha dedicado al fútbol valoró verdaderamente la primera Liga de su aita. "Cuando eres pequeño tampoco te das mucha cuenta, veías los goles y exclamabas ¡vaya golazo¡ y él lo comentaba contigo. Luego vi lo que significa ganar una Liga y lo complicado que es". Aquel título de Liga unió mucho más a la familia Alonso porque hasta Ion, el benjamín, se interesó por aquella gesta. Y muchas veces fue Marisabel, su madre, la contadora de historias. "Nos dice dónde estábamos cuando esa Liga, o si no había nacido. Es la que nos saca más cosas. Ha estado siempre ahí, primero con el aita, y ahora con Xabi y conmigo. No se acaba de quitar del fútbol". Son los Alonso, una familia más que tiene sus anécdotas de aquel 26 de abril de 1981.



