El Pogon cambia su plantilla de polacos por 16 brasileños
Apenas quedan cinco jugadores.

Ni es una postura extraña ni suicida. Es más, creo que tendré éxito. Quizá no este año, pero pienso que la próxima campaña pelearemos por el título y, de esa manera, poder participar en la Champions League". Las palabras de Antoni Ptak, presidente del Pogon Sczeczin polaco, dejan a las claras su opinión de cambiar a casi toda su plantilla de futbolistas nacionales por un total de 16 jugadores brasileños, que se suman a los cuatro que ya estaban de temporadas anteriores, destacando la presencia de Amaral, ex internacional brasileño que llegó a militar en el Parma y en la Fiorentina. "En este equipo apenas podrían jugar uno o dos. Un equipo formado por once jugadores polacos debilitaría el bloque y apenas se conseguirían resultados, y lo único que pide la afición son títulos. Brasil es el campeón del mundo, así que todo sería más fácil".
El motivo de esta sorprendente decisión viene como consecuencia de la decisión de la Federación polaca de abolir la ley que regía el número de extranjeros que podrían alinearse en un equipo.
En ese momento, Ptak, presidente de este modesto club del noroeste, decidió arriesgarse y cambió a casi toda su plantilla de jugadores polacos por futbolistas brasileños. Únicamente han quedado un portero eslovaco y cinco nacionales ante los 20 brasileños -la mayoría procedentes de equipos de Segunda División- que conforman el plantel. Incluso llegó a firmar a un entrenador brasileño, José Carlos Serrao -entrenó, entre otros, al Sao Paulo y al Corinthians- para que los dirigiese. Sin embargo, frente a todo este gasto no se puede calificar de exitosa su campaña, ya que actualmente ocupa el séptimo puesto en la Liga, sumando el mismo número de victorias como de derrotas, ocho.
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Alojados a 450 km de Sczeczin
Para evitar riesgos, como la saudade, y también motivado porque no había en Sczeczin los medios suficientes para que todos los brasileños estuviesen juntos, Ptak ha concentrado a sus jugadores en un centro específico a unos 450 kilómetros de distancia en las cercanías de un pequeño pueblo cercano a la localidad de Lodz.



