A un paso de la historia
Juande planea cambios. Las semifinales, muy cerca.

Tan sólo un ratito de 90 minutos separan al Sevilla de su otro gran golpe histórico de la temporada. Un abrir y cerrar de ojos es casi lo que falta para que el grupo de Juande Ramos meta a este club en unas semifinales europeas por primera vez en sus 100 años de vida. Un logro ilusionante que debe poder con todas las dificultades que el partido presentará. Los sevillistas reconocen que el 4-1 de la ida aportará una escolta extraordinaria cuando salgan al terreno de juego, aunque andan temerosos de lo que se puedan encontrar.
El Petrovski Stadium tiene un aspecto lamentable. Una mezcla de tierra, barro y hielo derretido es la capa que ha sustituido a la hierba, y habrá 20.000 aficionados. Enfrente, el Zenit saldrá con el cuchillo entre los dientes para conseguir pronto un primer gol que le de pie a la esperanza. Ahí estará una de las claves del encuentro, parar el arranque ruso.
Juande llegó a San Petersburgo con la intención de apostar por el once de gala, pero algunas cosas han cambiado. No habrá una gran revolución, pero sí algunos retoques para adaptarse mejor al mal estado del campo. El que sí parece que saldrá de inicio es Saviola, pero nada hay confirmado.
El Sevilla siente tener el asunto bastante controlado, pero Juande ha insistido en salir a tumba abierta desde el principio. Otra consigna es hacerle ver a sus jugadores que sería muy peligroso entrar en las provocaciones de los rusos. Lo mejor es que el Zenit no tiene a su futbolista más desequilibrante, Arshavin, aunque sí estará Kerzhakov.
La renta de la ida invita a la esperanza. Si el Sevilla es capaz de resistir la emboscada rusa, el nuevo golpe histórico se consagrará. Es cuestión de 90 minutos.
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El Schalke, el coco del torneo
Si el Sevilla confirma hoy la gesta, su rival en semifinales será, casi con toda seguridad, el coco del torneo, el Schalke. El equipo alemán ya ganó 1-3 al Levski en la ida, por lo que, salvo debacle, pasará de ronda.



