Bachini sancionado de por vida por positivo de cocaína
Es reincidente y ya fue castigado un año por igual motivo


Jonathan Bachini, jugador del Siena, ha sido sancionado de por vida por dar positivo de cocaína tras el partido que su equipo disputó contra el Lazio de Roma el 4 de diciembre pasado. Bachini ya había sido castigado durante un año por el mismo motivo, cuando se le encontraron restos de coca en los análisis que se le realizaron cuando era jugador del Brescia.
La decisión le fue comunicada tras la reunión mantenida ayer por el Comité de Disciplina de la Federcalcio, que tomó en cuenta los informes emitidos sobre el caso Bachini por los miembros del gabinete jurídico del Comité Olímpico Italiano (CONI).
Bachini es el primer jugador de la Serie A (Primera División de Italia) en ser sancionado de por vida. En la sentencia se le hace constar a Bachini que no tendrá derecho a una reducción del castigo "por ser reincidente" y por no observarse "ninguna ausencia de culpa".
El jugador, que no ha hecho declaraciones, fue cazado en el control antidoping que se le realizó en diciembre de 2005. En Italia se practican controles de orina para detectar productos dopantes, aunque hay una proposición para endurecer el método y pasar a los llamados controles cruzados (sangre y orina) que prácticamente revelarían el uso de cualquier producto dopante. Estos controles cruzados ya se han realizado a algunos jugadores que los han aceptado voluntariamente (aún no hay obligación legal de someterse a ellos) como apoyo a una procedimiento más duro en los controles. Entre los futbolistas que prestaron su colaboración está Seedorf.
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Pep Guardiola también jugó en el Brescia, como Bachini, y fue sancionado por dar positivo por nandrolona, un esteroide anabolizante que nada tiene que ver con la cocaína, una droga dura. El Tribunal de Brescia condenó al ex jugador del Barcelona a siete meses de prisión y dos mil euros de multa. La condena penal a Guardiola fue la primera de este tipo que se aplicó en Italia a un deportista tras la ley antidopaje aprobada en 2000. Guardiola declaró que era "inocente" y recurrió porque él "jamás había consumido nandrolona".



