Alemania golea a EE UU y Klinsmann toma aire
Los cambios ofensivos en la segunda parte, claves.


El público de Dortmund, 65.000 espectadores, comenzó a impacientarse en los últimos minutos de la primera parte. Alemania, con un juego de contención, no era capaz de poner en apuros a Estados Unidos, que resistía con un fútbol basado en la defensa y el contraataque. Klinsmann, que perdía crédito por minutos, estaba obligado a ganar tras el ridículo, 4-1, ante Italia en Florencia, y en el descanso decidió variar el equipo y el sistema de juego. El cambio de jugadores surtió efecto inmediato, ya que en el primer minuto de la segunda parte Schweinsteiger acertó con la portería norteamericana.
El joven extremo del Bayern, que entró en sustitución de Podolski, abrió el camino de la goleada. Neuville, que tampoco salió de titular, hizo el segundo, el gol de la tranquilidad. A partir de entonces Alemania se relajó y Ballack comenzó a mover el equipo como sólo él sabe hacerlo. En una magnífica jugada consiguió hacerle llegar el balón a Klose, que marcó el tercero. El propio Ballack, a once minutos para el final del partido, hizo el cuarto. Para entonces Dortmund era ya una fiesta. Alemania se ha reencontrado con su público y Klinsmann toma aire.
Pancartas contra el seleccionador
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El ambiente en Dortmund no era el mejor para Klinsmann, quien ayer pasó una dura prueba y puede respirar tranquilo después de que incluso se abriera un debate sobre su continuidad al frente de Alemania.
El ambiente en el estadio no era favorable al técnico, que incluso tuvo que leer pancartas en su contra en las gradas del WM Arena de Dortmund. Luego llegaron los pitos, que arreciaron en los minutos finales de la primera parte. Los cuatro goles de Alemania en la segunda calmaron los ánimos y a Klinsmann.



