"Ahora sería un fracaso no meterse en Europa"
El capitán rojiblanco cumple hoy 22 años. Entró en el Atlético con doce y en muy poco tiempo ha pasado de ser un fiel aficionado a pilar y sostén, en muchos momentos de los últimos seis años, de un club histórico del fútbol español. Jugar en Europa y el Mundial son sus obsesiones.


Volvió a marcar ante el Villarreal y sigue siendo su bestia negra.
Es cierto que se me da bien pero me hubiese gustado que valiese los tres puntos para seguir escalando.
Hoy cumple 22 años, es una persona muy joven aunque ya lleva varios años en la élite y parece casi un veterano. ¿Qué ha cambiado a lo largo de este último año?
No mucho. Bueno, en lo futbolístico he tenido dos años en esta temporada, cosa que antes no había sucedido.
Una experiencia diferente...
Sí, y también hemos vivido otras, como estar rozando el desastre y ver que el Atlético estaba a tres puntos del descenso y con muy pocos equipos por debajo. Se pasó muy mal, esa es la verdad. Esa tensión, esa presión que tuvo el equipo afectó a todos. Luego, el cambio de entrenador fue para bien y ahora la racha del equipo es totalmente diferente.
¿De verdad que llegaron a preocuparse hasta el punto de ver al equipo en Segunda?
Claro que me preocupé mucho. En la primera vuelta acabamos muy mal y pensé que era otro año perdido, tirado por la borda. Y llegaron los fantasmas del descenso. Pero vino Pepe Murcia y nos supo sacar de ahí cuando nadie dio un duro por nosotros. Levantó la moral de un equipo que estaba hundido.
Muchos entendieron que ustedes, los jugadores, se cargaron a Bianchi. Ahora son los mismos jugadores pero con otro técnico y ya se han visto los resultados. ¿Comprende que la mayoría de los mortales piense que echaron al argentino?
Claro que lo entiendo. Cada uno puede pensar lo que quiera, pero la decisión no fue nuestra. Lo único cierto es que el equipo entró en una dinámica de dejadez, en la que se veía que se hiciera lo que se hiciera se perdía. La plantilla dejó de creer en Bianchi y él en nosotros. No había la ilusión de pretemporada y así no se podía seguir.
Muchos también han indicado que los jugadores fueron los culpables del desastre...
Hay que repartir culpas. Los principales responsables somos nosotros, pero a lo mejor también hubo poca reacción del míster. Ya digo que entramos en una dinámica en la que veíamos que los partidos se perdían y los jugadores somos egoístas y nos dejamos llevar.
Usted empezó el año de una manera floja y ahora está en un buen momento...
He ido de menos a más y ojalá siga así hasta el final. Es año de Mundial y no empecé bien la temporada. Muchas veces los jugadores estamos en función de cómo está el equipo. Todo lo que no hice en la primera vuelta lo puedo hacer en la segunda, en la que está todo aún en juego.
Si hablamos de su futuro seguro que dice que ya está un poco cansado...
Es así. Ya me cansa estar todo el día hablando de ello.
¿Y?
Pues que nunca puedes saber lo que va a suceder en un futuro, pero mi idea es quedarme aquí. Estoy encantado con la idea de continuar en mi club de toda la vida.
Si llega a marcharse vivirá una experiencia muy diferente. Dejaría Madrid, sus amigos, el Calderón, Majadahonda, lo de siempre. ¿Imagina el cambio brutal que podría tener?
Sería algo nuevo, porque no conozco otro club que no sea el Atlético. Empecé con 10 años, es mi casa, mi familia. Sucede algo parecido cuando vas por vez primera con la Selección. Pero no creo que vaya a ocurrir todo esto.
Este año ha vuelto a recibir críticas. ¿Cómo se las tomó?
No me las tomo mal, pero lo que no entendí es que se me cuestionara. Parece que no hubiera hecho nada por el Atlético. Llegué en una difícil situación, en Segunda, y me tocó llevar el peso de este equipo y nunca me he quejado. Todo lo contrario. Pero muchas veces te das cuenta de lo desagradecido que es el fútbol.
Fútbol es fútbol...
Es así de injusto. No es lo mismo una crítica, que tiene que haber, a que te cuestionen. De una cosa a otra hay un paso muy grande. Es como cuando cuestionan a jugadores como Ronaldo o Rául. No lo entiendo.
¿Le afectó?
Estuvimos a tres puntos del descenso y entonces sale todo lo malo. Se viven momentos de tensión y no es fácil llevarlo. Los jugadores veteranos de la plantilla ya me habían advertido que el fútbol no tiene memoria, que nunca vale lo que has hecho con anterioridad. Pero hasta que no lo compruebas en tus propias carnes no sabes lo que es. Pero lo bueno es que te refugias en tus compañeros y el vestuario sabe de verdad lo que cada uno pasa. Pero estas cosas sirven para aislarte del entorno. Ya digo que fueron momentos complicados, pero no entendí que me cuestionaran.
Pero un jugador como usted ya estaba un poco acostumbrado a esto...
Puede ser. Primero dijeron que no marcaba ante los grandes, luego que no hacía goles con la Selección, más tarde que no marcaba en el Bernabéu...
Hablando del Bernabéu. En el partido ante el Real Madrid me pareció verle un poco apático, un poco como si el partido no fuera con usted. Me imagino que me equivoco...
Lo que sucede es que ves como una vez más se te va el partido. Los tienes ahí metidos atrás, pero se escapan. Nunca había visto en los partidos que jugué allí pedir al Bernabéu la hora como ese día.
¿Sería un fracaso no ir a Europa?
Ahora sí. No se hubiera conseguido el objetivo que nos planteamos a principios de temporada. Cada uno lo puede llamar de una manera diferente.... Pero no pensamos en ello, porque esta plantilla tiene que estar en Europa. Hemos visto la UEFA a catorce puntos y ahora ya está a tiro. Es como para ser optimistas. El Atlético tiene ahora la confianza de que haciendo lo justito puede ganar.
Un gran salto para usted sería hacer un gran Mundial. Tener 22 años y vivir una cita como la de Alemania es un sueño al alcance de pocos.
Puede ser mi primer Mundial y es cierto que es una buena edad para jugarlo. Por mí no va a quedar. Habrá varios debutantes e iremos a por todas.
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Y España, a casa como siempre cuando la afición empieza a creer en grandes gestas...
¿Por qué? Ha sucedido muchas veces que España era una de las grandes favoritas y luego se iba a casa en cuartos. A lo mejor que la gente piense de esta manera nos favorece. Quizá nos libere de esa presión que siempre tenemos.



