Cuatro cuentas pendientes
El Villarreal se ha convertido en la bestia negra del Atlético de los últimos tiempos. Goles fuera de tiempo, remontadas increíbles, penaltis fallados... Los golpes han sido variados y muy dolorosos.


2005-06. Un gol de Forlán fuera de tiempo fue el comienzo del fin de Bianchi
El Villarreal visitó el Calderón el 30 de octubre de 2005 en el único momento en el que dio la sensación de que el proyecto de Bianchi podía funcionar. Los rojiblancos habían ganado tres de sus cuatro partidos anteriores y se adelantaron a los 5 minutos, con un gol de Zahínos. Por si fuera poco, Pérez Lasa expulsó a Gonzalo en el 17'. Sin embargo, cuando ya se habían superado los tres minutos de prolongación indicados por el árbitro, Riquelme se inventó un centro magnífico, Forlán cabeceó y el empate hundió al Virrey.
2004-05. El Villarreal levantó un 0-2 en la media hora final
En la jornada 24, ambos equipos estaban metidos en la lucha europea. En la primera parte, Torres se exhibió marcando dos goles válidos y un tercero que fue mal anulado por un inexistente fuera de juego. Tras el descanso, Riquelme se echó el Villarreal a las espaldas y llegaron los goles de Forlán (63'), Perea en propia puerta (82') y el definitivo de Sorín (93'+). Una derrota muy dolorosa.
2004-05. Un penalti fallado por Jorge decidió la Intertoto
El Atlético de Ferrando intentaba entrar en la UEFA por la puerta de atrás y se plantó en la final de la Intertoto. En la ida, el Villarreal le arrolló (2-0), pero los rojiblancos reaccionaron con casta en el Calderón e igualaron la eliminatoria con goles de Ibagaza y García Calvo. A falta de un cuarto de hora, Reina le paró un penalti decisivo a Jorge y culminó su gran noche en la tanda que resolvió el cruce.
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2002-03. La derrota provocó la crisis entre Gil, Luis y Futre
En la víspera de Reyes de 2003, el Atlético de Luis visitó al Villarreal de Floro, que se adelantó con goles de Unai y Palermo. Torres y Santi empataron, pero la defensa rojiblanca fue una calamidad, regalando dos tantos más, de Víctor y Palermo. Torres repitió, en uno de sus dos dobletes inútiles en El Madrigal. Jesús Gil cargó contra la plantilla y Luis y Futre le contestaron, abriendo una crisis que ya no se cerró.



