Espíritu de revancha
El Zaragoza aspira a saldar con creces su deuda pendiente con el Getafe.


La pelea por Europa exige este domingo una nueva victoria para el Zaragoza, cuya distancia de la cabeza de la tabla no le permite por ahora el más mínimo fallo. Pero el partido de mañana en La Romareda tiene otro tipo de aliciente, quizá aún más notable que el de mantener abierta esa segunda vía a la Copa de la UEFA hasta la final de la Copa. Los jugadores no lo han aireado demasiado durante la semana, acaso conscientemente, pero su espíritu de revancha frente al Getafe es indudable. Y es que aún escuece el 5-2 de la primera vuelta, probablemente el peor partido del equipo en muchos años. Un ridículo completo que aceleró esa caída libre que estuvo a punto de llevarse a Víctor Muñoz por delante.
Aquella tarde del 23 de octubre el Zaragoza fue un completo desastre, una ruina, y, ahora que los tiempos han cambiado, el equipo quiere cobrarse con creces esa deuda pendiente con el Getafe. El 5-2 fue un golpe muy duro y el simple recuerdo de aquel resultado ha disparado la excitación. Vuelve al once Celades, pero, sobre todo, regresa Diego Milito. Y con la escopeta a punto, tras su ausencia forzada en Anoeta. Después de muchos meses, Víctor Muñoz va a poder contar con toda su plantilla al completo, salvo César Jiménez, pero jugarán los de siempre. Todo el Zaragoza contra Luis García, al que la afición de La Romareda también le tiene muchas ganas.
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El día que César pidió perdón al zaragocismo
El partido de la primera vuelta en el Coliseum Alfonso Pérez de Getafe puede catalogarse, sin duda, como el peor del Real Zaragoza en esta temporada. En un primer tiempo absolutamente patético y vergonzante, el equipo aragonés encajó cuatro goles en 36 minutos y, pese a su tímida reacción tras el descanso, acabó cayendo por un contundente 5-2. El portero César, muy abatido por los cinco goles, pidió después perdón a la afición, mientras Víctor Muñoz tampoco se anduvo con vueltas. "No hay excusas. Esto no puede volver a suceder", dijo el técnico. El 5-2 de Getafe le hizo un daño terrible al Zaragoza y se airearon todo tipo de estadísticas negativas. Por ejemplo, la de que hacía casi cinco años que el equipo no encajaba cinco goles en un partido de Primera Divisi la penúltima vez fue en Montjuïc frente al Espanyol el 27 de enero de 2001.



