Seguidores escoceses rompen una de las lunas del autobús del Villarreal
Además, una persona permanece ingresada en el Hospital de Villajoyosa (Alicante) tras recibir una paliza propinada por un grupo de hinchas escoceses que se concentró en la localidad alicantina de Benidorm.

Un grupo de hinchas del Glasgow Rangers lanzó objetos contra el autobús del Villarreal en su llegada al estadio de El Madrigal para disputar el partido de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones y lograron romper una de las lunas laterales del autobús.
Desde primeras horas de la tarde, muchos aficionados escoceses se concentraron en los aledaños del estadio y cuando llegó el autobús del Villarreal lanzaron botellas y botes de cerveza contra él.
Además de los 5.000 aficionados del Rangers con entrada, entre 2.000 y 3.000 se quedaron en las inmediaciones sin poder acceder al campo por no tener entrada.
Hospitalizado por una paliza
Una persona permanece ingresada en el Hospital de Villajoyosa (Alicante) tras recibir "una severa paliza" propinada por un grupo de hinchas escoceses que se concentró en la localidad alicantina de Benidorm.
Fuentes policiales afirmaron que esta persona, cuya identidad y edad no ha sido facilitada, fue agredida cuando transitaba por las inmediaciones de la calle de Mallorca, donde esta pasada madrugada se concentraron alrededor de 600 seguidores del Glasgow Rangers.
Esta agresión se produjo en el mismo lugar donde de seis agentes policiales resultaron heridos de carácter leve, tras un enfrentamiento de los seguidores británicos con agentes del Cuerpo Nacional de Policía y de la Policía Local, que finalizó con la detención de ocho hinchas escoceses que, según fuentes policiales, pasarán a disposición judicial en las próximas horas.
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Los hechos "más violentos" se produjeron cuando los agentes policiales fueron atacados por este grupo de hinchas que, "en estado de embriaguez", comenzaron a lanzar piedras, botellas y vasos contra los efectivos policiales.
Como consecuencia de esta actitud violenta de los aficionados británicos, se registraron daños en mobiliario urbano y vehículos particulares, así como en varios coches policiales, que resultaron con lunas rotas y recibieron numerosos impactos de botellas y piedras.



