Se acentúa la presión del público sobre Yeste
Los silbidos de la primera parte en La Catedral fueron significativos

Hay futbolistas de la actual plantilla rojiblanca que han pasado momentos difíciles, que han sido discutidos por la grada. Uno de ellos es Tiko, quien se subió a la ola del reconocimiento tras aquellos siete golazos desde fuera del área de la temporada 2001-02. Sin embargo, no le valió para dejar de ser cuestionado, algo que le viene prácticamente desde que un día se revelase como una alternativa a Julen Guerrero, aunque realidad atiende más a su estilo atrevido con la pelota. Pero si en el Athletic actual hay un futbolista que se encuentra en el ojo del huracán de manera permanente, ése es Fran Yeste. Ni siquiera en el día de homenaje a Zarra tuvo una concesión especial: para el minuto 15, ya se dejaron notar unos pitidos de reprobación. Tiene a San Mamés dividido.
No es que se trate de un divorcio de parte de la tribuna con el basauritarra, sino que parecen recaer en él todos los males del equipo. Hay futbolistas que no levantan ni odios ni pasiones. Yeste es todo lo contrario. De hecho, sucedió que el pasado domingo se dejaron notar pitidos de los que se lanzan con las entrañas con aplausos de quienes defienden de manera indiscutible a un león de gran talento, al futbolista mejor dotado técnicamente de la plantilla. La fatal situación clasificatoria del equipo no sólo tiene un culpable. Eso sí, una parte apreciable de los aficionados le tiene en la diana. Le exige actitud, acierto, entrega defensiva, perfección en el balón parado... Flaquea en algunos de estos aditivos indispensables del juego, pero aporta una visión y unos detalles técnicos que anulan gran parte de sus defectos. Es de entender que La Catedral le pida más, porque tiene para darlo, pero no es menos cierto que tiene a otros futbolistas protegidos en una urna de cristal. Y no todos ellos son jugadores de los que sólo sirven para meter la pierna en los balones divididos. El control de calidad no es igual para los once leones.
Estadísticas en mano, Fran Yeste está aprobando la temporada en el plano individual por su capacidad para generar ocasiones, para ofrecer un pase de gol. No en vano, lidera la clasificación de asistencias en la competición. Y no por delante de cualquiera. Suma nueve, dos más que el búlgaro Petrov, y tres más que el zaragocista Cani, una de las revelaciones de esta Liga, y que Ronaldinho Gaúcho.
En lo que no está dando la talla el diez rojiblanco es de cara a puerta. Que un futbolista de su calidad de definición sólo haya marcado un gol, el que abrió la Liga para el Athletic ante la Real, es muy significativo de la crisis ofensiva por la que atraviesa el equipo rojiblanco.
Borrar el pasado. Gurpegi quiere hacer borrón y cuenta nueva tras el varapalo sufrido en el césped de La Rosaleda. El Real Madrid, aparcando la debacle copera, no está desentonando en las últimas fechas con Juan Ramón López Caro aportando coherencia desde el banquillo. Tanto incluso que en los mentideros madrileños ya se especula con que el Barcelona está a tiro de piedra: "Los veo bien, ha mejorado mucho en resultados y en juego. Ha habido un cambio de actitud por parte de los jugadores y vienen fuertes después de varios partidos que habían ganado últimamente".
El Athletic, por su parte, se lame las heridas después de una "derrota dolorosa" pero, desliza Gurpegi, es necesario "borrar el pasado y centrarse en el partido del sábado". Llega un Real Madrid con quintales de talento en sus botas. El pivote destaca la calidad de nombres propios como los de "Guti, Zidane y Robinho", sin olvidarse del instinto asesino en el interior del área del incombustible Ronaldo. El astro brasileño sale de una lesión, pero Carlos Gurpegi no olvida los latigazos del nueve blanco cada vez que se mide a los leones: "Siempre hay que tenerle en cuenta, porque tiene una oportunidad y la enchufa... Nos tiene pillada la medida, aunque más en Madrid. Un delantero con sus características desborda a cualquiera".
Aparca su juego. Seguramente, Gurpegi pasa por ser el hombre más regular del equipo en esta Liga. El 18 rojiblanco no se quiere colgar medallas cuando pende todavía sobre el equipo la posibilidad de un hipotético descenso: "El plano individual queda marcado con el colectivo". Es más, reconoce que ninguno de ellos ha rayado a un nivel notable si nos atenemos al fruto obtenido: "La cosa está así porque los jugadores no estamos teniendo el nivel de otras campañas. Una razón que hace que los resultados y el juego no sea tan vistosos".
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La derrota en Málaga, reconoce Gurpegi, ha provocado una honda preocupación en el seno de la caseta que parecía disipada después de la victoria contra el Getafe: "Nos dolió a todos de manera especial por cómo transcurrió el partido, porque ellos se quedaban con diez y llegó el gol a los dos minutos y ya no se jugó nada a fútbol porque ellos no querían. Si hubiera pasado el tiempo sin meter, nos hubiéramos llevado el partido. Perdimos un partido que no debíamos", asegura. La impotencia todavía no se ha colado en las rendijas de la caseta. "Creo que todos somos conscientes de que con trabajo, ganas y actitud los resultados van a llegar".
La fortuna le ha dado la espalda al equipo en momentos claves en los que también se ha añadido cierta incapacidad para imponer la cautela en las fases decisivas de los encuentros: "En momentos determinados del partido nos está faltando suerte, pero en Anoeta después de empatar a dos al minuto nos meten el 3-2, en Málaga el 2-1 tras la expulsión. Han sido dos palos duros". Toca espabilar de una vez y que la plantilla rojiblanca minimice los errores para evitar una catástrofe.




