Remontada para mantener la ilusión
La remontada ante una buena selección como Costa de Marfil fue lo mejor de España en el último amistoso antes de que Luis Aragones dé la lista definitiva para el Mundial. El juego no acompañó y la Selección sigue ofeciendo muchas dudas.


Luego llegará el Mundial y volverán las ilusiones, las esperanzas y, si se repite la historia de siempre, la desilusión. Pero hasta que llegue ese momento en el que todos nos engañamos con el potencial de España, siendo conscientes de que lo hacemos, para poder disfrutar al máximo del Mundial y no sentirnos como esos invitados que acuden a una fiesta en la que no conocen a nadie, sólo nos quedan dudas. Eso es lo que nos deja, más allá del resultado, el último amistoso de la Selección antes de que Luis Aragonés dé la lista definitiva. Un amistoso que se jugó siempre al ritmo que quiso Costa de Marfil. España tuvo más posesión de balón, pero una posesión inútil.
Se puede decir que no era el momento más adecuado para el partido, con los jugadores pensando en Ligas, Champions y Copas, que hacía mucho frío, que era muy tarde o que no nos gustaba la cara del cuarto árbitro. Excusas que no justifican la pobre imagen de la Selección. Pobre porque a uno le puedan salir mal las cosas, pero al menos debe intentarlo y en la primera parte pocos parecieron con ganas de hacerlo. No hubo ritmo, ni intensidad y eso contra una selección como Costa de Marfil te condena. Algunos quizá piensen que tienen el puesto asegurado para el Mundial, pero con Luis sólo tiene asegurado su billete de avión para Alemania su ayudante, Jesús Paredes.
Alteró algo Luis el dibujo, pero no sabemos si sacó alguna conclusión positiva. No por el esquema, sino por las piezas que lo formaban. Es un dibujo muy flexible, que pasó del 4-3-3 inicial al 4-2-3-1, pasando por el 4-2-2-2 ó 4-4-2, y parece más que interesante, pero con otros futbolistas o con jugadores con otra predisposición. Xabi Alonso y Albelda, que pasó, una vez más, inadvertido, sostuvieron al equipo en el centro; con el debutante Cesc moviéndose por delante de ellos y por la derecha; Luis García más abierto aún a la derecha; Villa iniciando sus diagonales desde la izquierda para sorprender por el centro y Fernando Torres como referencia ofensiva. Atrás, Sergio Ramos ocupó el lateral derecho, Antonio López el izquierdo y Pablo y Puyol el centro de la zaga. En el segundo tiempo Míchel Salgado jugó como lateral derecho y desplazó a Sergio Ramos al centro de la defensa, lo que no hace más que demostrar lo importante que es Ramos para Luis.
Sin continuidad
Ese equipo fue incapaz de dar continuidad al juego y convirtió el partido en un examen para medir la fidelidad de la afición. A los que acudieron al Nuevo Zorrilla, con una temperatura bajo cero, no les quedó más remedio que ver el encuentro completo, pero los que lo siguieron por televisión seguro que probaron si les funcionaba el mando a distancia, si no se durmieron antes.
En uno de los despistes de la Selección llegó el primer gol de Costa de Marfil. Fue una acción muy mal defendida. El ataque de los marfileños cogió a Sergio Ramos fuera de sitio, el centro desde la izquierda lo peinó Puyol hacia atrás lo suficiente para que Drogba no pudiera rematar de cabeza, pero con tan mala suerte que el balón rebotó en Antonio López y le cayó a Keita, que batió a Casillas, quien tampoco estuvo demasiado afortunado.
Quedó aturdida España, que logró empatar en su mejor acción del primer tiempo. Luis García recuperó el balón en el centro del campo, abrió a Cesc, convertido en interior derecho y su pase fue convertido en gol por Villa, después de un remate con el pie y el definitivo con la cabeza. No hizo mucho más la Selección antes de irse a los vestuarios. Apenas cabe destacar un centro de Villa, siempre pendiente de los movimientos de sus compañeros, que fue cabeceado por Sergio Ramos. El remate se fue fuera por poco. Todo lo contrario que el disparo de Kalou nada más arrancar la segunda parte. El tiro rebotó en Pablo y la parábola que salió de allí sorprendió a Casillas. Un tanto espectacular.
Golazo de Reyes
La salida de Joaquín debería haber servido para abrir el campo por la derecha, pero al bético le faltó la misma continuidad que a sus compañeros. Cuando se decidió a correr la banda hizo daño, pero se decidió pocas veces. Todo lo contrario que Reyes, que salió avanzado el segundo tiempo y pareció jugar a una velocidad superior. A una velocidad a la que juegan en Inglaterra y a la que también se mueve Cesc, un futbolista con un futuro enorme y un brillante presente.
Quien sí estuvo a la altura fue Senna, el mediocentro del Villarreal nacido en Brasil y que también se estrenó con España. Saltó al campo, ordenó a sus compañeros, mandó, jugó con criterio y trabajó en defensa. Lo que debe hacer un mediocentro.
Noticias relacionadas
Y lo que debe hacer un extremo es encarar a su marcador y disparar cuando tiene ocasión. Lo que hizo Reyes para marcar el golazo del empate, algo que no pudieron hacer antes Fernando Torres, que envió al poste un magnífico pase de Villa, y Morientes, que falló solo ante Tizie. El del Arsenal marcó desde fuera del área y con la derecha. Eso es talento y atrevimiento.
La remontada la completó Juanito, de cabeza a la salida de un córner, una remontada elogiable pero que no debe ocultar la pobre imagen ofrecida por España, que aún no ha perdido desde que Luis es seleccionador.



