Iñaki Goitia: El portero que odiaba el calor

Iñaki Goitia (2-3-82, Cruces, Vizcaya) llegó al Málaga B en la campaña 2003-04 como teórico tercer portero procedente del Amurrio. Criado en Lezama, con buena planta y sobrio, le costó hacerse con un hueco en un filial recién llegado a Segunda. Pese a que Calatayud estaba ya en el primer equipo, los malagueños Lara y Francis le cerraban el paso. La adaptación de Goitia a Málaga fue complicada. Su juventud, su carácter reservado y las altas temperaturas (algo que odia) retrasaron su acomodo. Superado ese bache, se confirmó como una alternativa sólida y de futuro. Pronto, Antonio Tapia le dio la alternativa y se adueñó del puesto con apenas 21 años. La temporada pasada fue indiscutible con el propio Tapia y Bakero. Su buen hacer le valió una ficha en Primera y el testigo de Calata, cansado de luchar contra Arnau. Entre sus mejores virtudes destacan sus reflejos, un buen mano a mano, un envidiable saque largo y, sobre todo, una cualidad que distingue a los grandes porteros: puede fallar, pero hace paradas que salvan partidos.



