El Arsenal llega con Henry y Reyes, pero sin Cole
Saldrá en busca de un resultado remontable en Highbury.


El Arsenal, el que se hizo grande en los noventa, viaja hoy a Madrid (aunque parezca increíble será el debut de los gunners en la capital) en un trayecto que tiene olor a despedida. Puede que quede o no eliminado de la Champions en las próximas dos semanas, pero el equipo que, bajo el mandato de Arsene Wenger, ganó tres Ligas y tres Copas, está cerrando un capítulo de su historia.
A las tres y cuarto, tras entrenar por la mañana, cogerá un vuelo en el aeropuerto de Luton y se plantará unas tres horas después en el hotel Intercontinental de La Castellana con jugadores que están a punto de dejar el club, otros que acaban de llegar y muchos, demasiados, con escasa experiencia. Quedan sólo Ljunberg y Bergkamp, éste último lesionado, entre los jugadores que hicieron los dos dobletes históricos (1998 y 2002) y la posible marcha de Henry y Pires podría dejar la plantilla huérfana de líderes. De hecho, tal es la dinámica del club, centrado en financiar un nuevo estadio, que ni siquiera una buena eliminatoria ante el Madrid cambiaría mucho el plan: fichar pavones de calidad para reconquistar el terreno perdido en unos tres años.
Plan táctico.
Tras el entrenamiento de ayer, en el que se confirmó la convocatoria de Reyes, el plan táctico de Wenger quedó claro y responderá al nuevo estatus de un Arsenal en transición: el objetivo es no caer en el Bernabéu y, si se pierde, que sea por un resultado remontable en Highbury.
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Se quedarán en casa Clichy (que volvió a lesionarse y podría perderse el resto de la temporada), Ashley Cole, Campbell, y Lauren, recuperándose en España de su lesión, además de Adebayor, que no puede jugar por haberlo hecho ya en Champions con el Mónaco. Lo más probable es que Bergkamp, quien todavía sufre problemas de espalda, no viajará en coche (tiene miedo a volar en avión) y que Van Persie, que no ha entrenado esta semana, haga lo propio.
La expedición de los gunners llegará por la tarde a la capital, lo que impedirá que se entrenen en el Bernabéu (por la mañana se ejercitarán en sus instalaciones londinenses antes de volar). Prefieren no ver al Madrid hasta la hora del match. Lógicos temores para un Arsenal en horas bajas, muy bajas. A Arsene Wenger, deseado por Florentino durante años, sólo le quedan retales para jugar el primer partido oficial de la historia del Arsenal en Madrid. En el Bernabéu...



